martes, 8 de octubre de 2019

Inclusión y equidad - Segunda parte


La inclusión es la idea fuerza por excelencia del enfoque pedagógico inclusivo. Significa que el sistema educativo brindará acceso y participación a los sectores vulnerables en igualdad de condiciones, adecuando las escuelas y la modalidad de enseñanza a las necesidades de los estudiantes, dejando de lado el criterio de que eran los estudiantes los que tendrían que adecuarse al sistema escolar.
El enfoque inclusivo modifica la organización de escuelas y colegios para responder a la diversidad del estudiantado, partiendo de la premisa de que todas y todos los estudiantes tienen necesidades especiales, cada persona es única y requiere un tratamiento personalizado. La idea del abordaje masivo y del avance uniforme ha perdido espacio en la pedagogía del siglo XXI. La heterogeneidad viene desterrando a la homogeneidad, aunque existe consenso de ciertos aprendizajes y estilos educativos convenientes y pertinentes para todos de acuerdo a rango de edad y ciclo de estudios.
Dentro de las poblaciones vulnerables que acoge la escuela actual, destacan las niñas en zonas rurales andinas y amazónicas, los niños y niñas de orígenes culturales diversos en las instituciones educativas urbanas, y los chicos y chicas discapacitados en todo tipo de escuelas. En el Colegio La Casa de Cartón se viene dando un énfasis especial en la inclusión de niñas y niños con necesidades educativas diversas.



Los colaboradores de la página web incluyeme.com, destacan que la inclusión, en general, permite:

·         “Disfrutar de un mundo más equitativo y respetuoso frente a las diferencias.
·         Beneficiar a todas las personas sin perjuicio de sus características, es decir, sin etiquetar ni excluir.
·         Proporcionar un acceso equitativo, revisando procesos constantemente y valorando el aporte de cada persona a la sociedad”.

Los redactores de inclusioneducativa.org desarrollan, también, varias ideas esclarecedoras. Veamos:
·         El término Educación Inclusiva no significa lo mismo para variados grupos que lo utilizan y, dependiendo del significado asignado por los diferentes colectivos, se diversifican las políticas, la cultura y las prácticas educativas generadas por cada concepción de inclusión o de educación inclusiva[1]. No se adscribe únicamente a la población con discapacidad sino a todas las poblaciones vulnerables.

·         La cosmovisión de la UNESCO podría considerarse entre las de mayor consenso. Para la agencia especializada en educación, ciencia y cultura de Naciones Unidas, “la educación inclusiva es una aproximación al desarrollo a partir de la búsqueda de atender las necesidades de aprendizaje de todos los niños, jóvenes y adultos con especial énfasis en aquellos que son vulnerables a la marginación y la exclusión. La educación integradora –continúa inclusioneducativa.org parafraseando a la UNESCO- se ocupa de aportar respuestas pertinentes a toda la gama de necesidades educativas en contextos pedagógicos escolares y extraescolares. Lejos de ser un tema marginal sobre cómo se puede integrar a algunos alumnos en la corriente educativa principal, es un método en el que se reflexiona sobre cómo transformar los sistemas educativos a fin de que respondan a la diversidad de los alumnos”.



En esta misma página web, los redactores han citado la obra de Alan Dyson, “Dilemas, contradicciones y variedades en la Inclusión” (DIALNET, 2001), quien distingue cuatro variedades de inclusión:
·         La inclusión como ubicación
·         La inclusión como educación para todos
·         La inclusión como participación
·         La inclusión social

Veamos cada una sabiendo que el autor, defiende que la inclusión simplemente denota una serie de amplios principios de justicia social, equidad educativa y respuesta escolar. Otra consideración es que la Educación Inclusiva es un tema que nace de la educación especial, se encuentra como una agenda global donde la mayoría coincide en que es el modo de avanzar, sin embargo hay una variedad de inclusiones y cada una ofrece cosas diferentes[1].

·       La inclusión como ubicación: Prioriza y “se concentra en el lugar donde se educarán los estudiantes con discapacidad y con necesidades educativas especiales (NEE) y concretamente en garantizar que dichos estudiantes tengan acceso a escuelas y clases regulares (para) ‘….asegurar a los estudiantes la igualdad de oportunidades, incluyendo a aquellos con discapacidades importantes, para que de este modo reciban unos servicios educativos eficaces junto con la ayuda complementaria y los servicios de apoyo necesarios, clases de edad adecuada, en las escuelas de su vecindario, con el objetivo de prepararlos para una vida productiva como miembros integrantes de la sociedad’. Esta nace más desde una perspectiva de derechos humanos”.

·       La inclusión como educación para todos: “La posición de la UNESCO (…) difiere de la anterior en que en esta no se habla exclusivamente de la población con discapacidad. Se basa en el principio de que cada niño tiene características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje distintos. Los sistemas educativos deberían estar diseñados y los programas educativos puestos en marcha teniendo en cuenta la amplia diversidad de dichas características y necesidades. El lugar en el que se deben tener en cuenta estas características son las escuelas regulares y la inclusión se define, por lo tanto, como permitir que las escuelas sirvan a todos los niños/as”.



·       La inclusión como participación: “Se da una preocupación para llegar a garantizar la participación de los alumnos en los procesos educativos, aquí no solo se refiere a si los niños/as son educados sino en cómo son educados. La educación inclusiva en este concepto implica que las escuelas regulares consideren a todos los alumnos de su localidad como miembros integrantes de la escuela y de todas las actividades que en ella se realizan. Cada niño/a tiene los mismos derechos de acceso, cada uno pertenece y tiene derecho a un apoyo para cubrir sus necesidades individuales. Aquí tampoco se hace referencia a lo que deben aprender los alumnos, ni cómo,  ni los resultados. Pero se habla de un cambio en la escuela desde la cultura (incluye actitudes, valores y accesibilidad), las políticas y las prácticas educativas. La inclusión se ve más como un enfoque de la educación que como un conjunto de técnicas educativas”.

·       La inclusión social: “La educación tiene además una razón social. Es ella la que permite acceder al conocimiento, aprender técnicas y desarrollar las habilidades y la confianza para moldear y transformar las comunidades.

La inclusión social hace referencia a:
  Ciudadanía
  Derechos civiles y políticos
  Contribución positiva a la sociedad por parte de todos sus miembros
  Las oportunidades
  La participación en el espacio público
  El acceso al trabajo
  Considerar el trabajo como vital para la autoestima y el nivel de vida
Considerar la educación como fundamental para lograr la inclusión social, reconociéndosele que tiene además una función económica

Contiene los conceptos de inclusión social (y de exclusión) que se han situado en los debates sobre pobreza y personas desfavorecidas, donde las estadísticas revelan claramente la relación entre la falta de educación y la exclusión social. Se define así la igualdad como inclusión y la desigualdad como exclusión.
Ser incluido no es exclusivo de las escuelas sino como una forma específica de participación en la sociedad y especialmente como la supervivencia en un mercado laboral competitivo. Los estudiantes no pueden considerarse incluidos hasta que no adquieran las aptitudes necesarias para participar en la sociedad y en el empleo y/o hasta que la diferencia entre sus aptitudes y las de sus iguales sea considerada. Estos conceptos refuerzan la necesidad de evaluar la educación inclusiva”.






[1] Se recomienda, a los que deseen profundizar en las diferentes maneras de entender la educación inclusiva o el enfoque inclusivo dentro de la educación, revisar la página web de inclusioneducativa.org, donde se detallan varias de las visiones de vanguardia sobre este tema.


[2] En el Perú, hasta el año 2011, el Ministerio de Educación tenía dentro de su estructura organizativa a la Dirección General de Educación Básica Especial. Entre el 2012 y el 2015 esa misma dirección general aumentó en su denominación a la Educación Inclusiva y se llamó Dirección General de Educación Básica Especial y Educación Inclusiva. Desde el 2015 a esa misma dirección general se le ha cambiado el nombre y ahora es la Dirección General de Servicios Educativos Especializados.


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Inclusión y equidad - Primera parte


Hemos sido testigos del enorme esfuerzo y dedicación que realizan los atletas para lograr destacar en las disciplinas deportivas que practican. Se han difundido las historias de muchos deportistas de provincias y pueblos alejados o provenientes de las grandes ciudades del Perú y toda América, que con su tenacidad lograron acceder a las ligas locales y regionales, para luego competir en las ligas nacionales hasta convertirse en representantes del Perú o de sus países de origen, en los juegos deportivos internacionales de América.
El esfuerzo sostenido y exhaustivo se aplica para cualquier modalidad gimnástica, atlética o deportiva, tal como observáramos en los Juegos Panamericanos Lima 2019. Pero, sin lugar a dudas, tremendamente superiores son los esfuerzos que supone para una persona en silla de ruedas, con medio cuerpo paralizado, sin alguna de las piernas o sin las dos; sin uno o los dos brazos, o sin manos; con ceguera, sordera o con disfuncionalidad neurológica, que le dificulta la coordinación de movimientos, alcanzar los logros que hemos visto obtener en los Juegos Parapanamericanos, también celebrados en Lima, este año.
El coraje desplegado por los atletas discapacitados en las diferentes disciplinas deportivas del evento, ha sobrecogido y llenado de admiración a todos los que vimos, en vivo o por televisión, el empuje y pundonor de estos deportistas paralímpicos.   



El tema de la inclusión y la equidad, que ha ganado un gran espacio en las últimas décadas, como derecho a pertenecer y ser parte de una colectividad y a ser miembro en condiciones de igualdad de ese colectivo, así como los Juegos Parapanamericanos Lima 2019, motivan el presente artículo para el blog del Colegio La Casa de Cartón.
La inclusión es una idea y una práctica, una manera de entender la vida en la que todas, todos y cada una o uno, son parte importante de la comunidad y participan de esta colectividad con iguales o similares derechos y deberes, de acuerdo a la variedad de habilidades que posean.
La inclusión es un concepto que reivindica el derecho de toda persona a ser parte del cuerpo social, a tener acceso directo a los servicios adecuados para el desarrollo personal, familiar, educativo y socio cultural que le permitan vivir dignamente y con calidad; y está ligado a la noción de equidad. Todas y todos tienen (deberían tener), las mismas oportunidades y facilidades para convertirse en o ser: sí mismos, dentro de la comunidad local, nacional y mundial a la que se tiene derecho a pertenecer. La equidad es una idea de igualdad plena entre seres humanos, que aún no se plasma en la cotidianidad, pero a la que se aspira por justicia social y compromiso con valores solidarios.



Desde que la UNESCO emitió la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, en el 2001, los temas de inclusión y equidad pasaron a la agenda mundial con énfasis creciente. La diversidad cultural fue declarada patrimonio de la humanidad y la diversidad biológica y cultural, fueron y son valoradas en la misma medida que se valora la biodiversidad del ambiente.
Se afirma –en dicha declaración universal- “que el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, son uno de los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales; y aspira a una mayor solidaridad fundada en el reconocimiento de la diversidad cultural, en la conciencia de la unidad del género humano y en el desarrollo de los intercambios culturales”. Asimismo, reafirma los derechos humanos y las libertades fundamentales de la Declaración Universal de Derechos Humanos (web UNESCO).     
A partir de la mencionada declaración, las iniciativas internacionales se ocuparon de detectar a las poblaciones vulnerables y a tomar acuerdos entre las naciones para reducir la discriminación y favorecer la inclusión social. Naciones dentro de países, grupos étnicos, comunidades campesinas selváticas y andinas, poblaciones originarias, estuvieron dentro de los grupos vulnerables detectados. Ya con anterioridad, Naciones Unidas tenía a las mujeres como grupo vulnerable en muchos estados donde se sigue discriminando por género. Las personas con discapacidad también fueron tomadas en cuenta. Asimismo, se consideró a las poblaciones ubicadas en zonas de alto riesgo de desastres naturales.

La inclusión social, entonces, es una noción que implica afiliar plenamente a todos y cada uno de los miembros de una sociedad a la vida de la comunidad, sin que importe su condición social, origen, sexo o actividad. Se usa la palabra “afiliar” ya que algunos expertos en estos temas expresan su disconformidad cuando se utiliza la palabra “integrar”. Explican que integrar supone adecuar al individuo o al grupo a la sociedad de pertenencia; mientras que incluir o afiliar supone adecuar a la sociedad acogedora a los individuos o grupos que considera en iguales condiciones, así existan diferencias[1].


El soporte principal de la inclusión es “el reconocimiento de que todas las personas tienen habilidades y potencialidades propias, distintas a las de los demás, por lo que las distintas necesidades exigen respuestas diversas o diferentes”.   La inclusión –continua inclúyeme.com- busca que se fomente y garantice que toda persona sea “parte de” y que no permanezca “separado de”. Inclusión, por lo tanto, significa que los sistemas establecidos proveerán acceso y participación recíproca; y que el individuo con discapacidad y su familia tengan la posibilidad de participar en igualdad de condiciones”.
Lo antedicho es válido para cualquier grupo o población vulnerable.
Dóri Sirály y Daniela Rodríguez, en el artículo “Importancia de la Inclusión”, publicado por Predi.com, distinguen varios tipos de inclusión. Entre ellas, mencionan: la inclusión social, cultural, educativa y laboral. Se sugiere al lector que incursione en esa página web de interesarle profundizar en estas diferenciaciones. Para efectos de los intereses del colegio, revisaremos a fondo, en el próximo artículo del blog del Cole, los aspectos sociales y, muy especialmente, los educativos de la inclusión.
Hasta pronto.


[1] Se ha utilizado como fuentes, las páginas web de ONU; UNESCO; Inclúyeme.com; Prezi.com; y de Inclusióneducativa.org.

Historias deportivas - Segunda parte: Inclusión en el deporte internacional



Los Juegos Olímpicos y los Juegos Panamericanos vienen dando cabida a deportistas con discapacidades a través del Comité Paralímpico Internacional. Inmediatamente después de las Olimpiadas y de los Panamericanos, se realizan los Juegos Paralímpicos y los Parapanamericanos, tal como vino ocurriendo, desde el 23 de agosto, en los VI Juegos Parapanamericanos-Lima 2019.



La historia de la inclusión en los campeonatos deportivos internacionales comienza tras la Segunda Guerra Mundial. Los antecedentes se remontan a 1948, año en que se realizó la primera competencia de arquería, donde participaron 2 damas y 14 varones parapléjicos, todos veteranos de guerra con lesiones en la columna vertebral que les inmovilizaba medio cuerpo. El neurocirujano inglés sir Ludwing Gutmann fue el artífice de la iniciativa, tras entrenar a los pacientes a su cargo del Hospital Stoke Mandeville en Inglaterra. Esta competencia coincidió con la celebración de los XIV Juegos Olímpicos de Londres. Cuatro años después, a los pacientes ingleses se unirían los holandeses y se celebrarían los Juegos Internacionales de Stoke Mandeville[1].
Ya desde 1943, el doctor Gutmann había recibido el encargo del gobierno inglés de rehabilitar a los soldados y civiles heridos en la guerra, mediante el adiestramiento deportivo. Si bien el deporte para personas con discapacidad se ha realizado desde la Antigüedad, fue en la Unidad Espinal del Hospital Stoke Mandeville donde, formalmente, Gutmann y su equipo de apoyo introdujeron los deportes, la gimnasia y el atletismo como terapias en aspectos físicos y psicológicos. Al poco tiempo, estas actividades devinieron en recreación y se empezaron a organizar campeonatos entre los pacientes.



En Estados Unidos, desde la finalización de la guerra, también a partir de experiencias rehabilitadoras en hospitales y asociaciones de veteranos, se difundió el básquet en silla de ruedas, causando tal impacto en todos los estados de la unión que, en 1949 se efectuó el Primer Torneo Nacional de Baloncesto y se formó la Asociación Nacional de Básquet en Silla de Ruedas.   
La iniciativa de fomentar actividades deportivas, ya sea con fines recreacionales o competitivos con los deportistas destacados, fue desplegándose en cada vez más naciones con resultados favorables. La autonomía personal y la autoestima de los practicantes de deportes para personas discapacitadas, se veía enormemente beneficiada.
La generalización de estas prácticas dio como resultados la celebración de los Primeros Juegos Paralímpicos de Roma, Italia; en 1960. Participaron 400 atletas de 23 naciones. En el Estadio Olímpico de Roma se inauguraron los juegos y el programa consideraba 8 disciplinas deportivas: Arquería (tiro con arco), básquet, esgrima, tenis de mesa, tiro deportivo (lanzamiento de dardos), natación, lanzamiento de jabalina y pentatlón.



   A partir de Roma-1960, se celebraron regularmente, cada 4 años, los Juegos Paralímpicos hasta las Olimpiadas de Seúl-1988, donde se aprobó la moción de que se hiciera coincidir la celebración de los Juegos Olímpicos con la de los Paralímpicos, en las mismas instalaciones y sedes, e inmediatamente después de cada cita olímpica. Esta moción fue plenamente aprobada e implementada desde Barcelona-1992, que marca un antes y un después para la realización simultánea de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. La palabra “paralímpicos” se viene usando desde los años 80. Antes se les denominaba “Olimpiadas para Minusválidos”.
El Comité Paralímpico Internacional (CPI), se fundó en 1989 en Dusseldorf, Alemania, con el objeto de coordinar y tomar decisiones sobre la aprobación de los diferentes juegos que se realizan en todo el mundo, así como respecto a la elaboración y aplicación de los reglamentos –conjuntamente con los 165 Comités Nacionales Paralímpicos, de 5 regiones, y con las 4 Federaciones Deportivas Internacionales de Discapacitados-. Coordina además, y muy especialmente, con el Comité Olímpico Internacional (COI), sobre la selección de las sedes donde se realizarán los juegos deportivos, tanto olímpicos como paralímpicos, de manera simultánea.
El CPI surgió como resultado del trabajo del grupo creado tras la primera Olimpiada Paralímpica de Roma-1960. Este grupo internacional de trabajo estudió los retos para organizar campeonatos deportivos de personas con discapacidad, así como los desafíos que enfrentan los atletas miembros de las federaciones deportivas de discapacitados. Integró a personal de las siguientes federaciones: (i) Federación Mundial de Veteranos de Guerra, que dio origen a la Organización Internacional de Deportes para Discapacitados (ISOD, por sus siglas en inglés), que agrupó a deportistas ciegos, amputados y atletas con parálisis cerebral; (ii) Federación Internacional de los Juegos de Stoke Mandeville (ISMGF), que agrupa a parapléjicos y otros deportistas en silla de ruedas; (iii) Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA), desde 1978; (iv) Asociación Internacional de Deporte y Ocio para Personas con Parálisis Cerebral (CPISRA), desde 1980.
En 1982 estas 4 federaciones fundaron el Comité Internacional de Coordinación de Deportes para personas con discapacidad (ICC), al que se unieron: (v) la Federación Internacional de Deportes para Sordos (CISS) y la Federación Internacional de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (INAS-FID).



Tras los perseverantes esfuerzos de cada una de las federaciones por reivindicar el pleno desarrollo de sus miembros y hacer prevalecer sus derechos personales, sociales y deportivos, nace el Comité Paralímpico Internacional (CPI), en Alemania, en setiembre de 1989, como hemos dicho, y desde su inicio articula y coordina no solo los Juegos Paralímpicos sino también los juegos regionales en cada continente. En América, organiza los Juegos Parapanamericanos con el apoyo decidido de los Comités Nacionales Paralímpicos de esta región y del Comité Paralímpico de las Américas.
Es en ese marco que la ciudad de Lima ha sido seleccionada dos veces para la realización de los Juegos Parapanamericanos. Lima – 1973 y Lima 2019. Los Juegos Parapanamericanos se celebran desde 1976.




[1] Las fuentes utilizadas en el presente artículo son:  www.paralimpicos.es/juegos-paralimpicos/roma-60     www.ecured.cu/IPC   y   www.lima2019.pe


Historias deportivas - Primera parte



Hace algunas semanas terminaron las Olimpiadas de La Casa de Cartón. La actividad física que suponen las disciplinas deportivas realizadas, con todas las saludables repercusiones en la actividad mental y espiritual, se hizo patente con la participación de todo el estudiantado del colegio en esta fiesta deportiva, gimnástica y atlética.
También acaban de ser clausurados los XVIII Juegos Panamericanos – Lima 2019, con ceremonias de inauguración y clausura excepcionales por el bagaje cultural evidenciado en música y danza especialmente, así como en representación de leyendas ancestrales. Participaron 41 delegaciones de países americanos en 39 disciplinas deportivas. Treinta y un países obtuvieron al menos una medalla. En el cuadro final o medallero, ganó Estados Unidos por amplia ventaja (120 medallas de oro y 293 en total). Segundo salió Brasil (55 medallas de oro y 171 en total); tercero México (37 de oro), seguido por Canadá (35 de oro) y en quinto lugar Cuba (33 medallas de oro). Argentina y Colombia les siguen.



El Perú ocupó el noveno lugar en el cuadro general con 11 medallas de oro, 7 de plata y 21 de bronce; 39 medallas en total. Según opiniones de expertos, éste fue el mejor desempeño de nuestro país en los Juegos Panamericanos.
El 23 de agosto se dará inicio a los VI Juegos Parapanamericanos, también en Lima, con 33 delegaciones y 17 disciplinas deportivas en competencia. Pero, veamos ¿de dónde nacen las iniciativas para realizar eventos internacionales de competencias deportivas?
Las competencias deportivas o juegos olímpicos comenzaron en la Antigua Grecia en el año 776 a.C; hace 2,795 años. A la ciudad de Olimpia, al pie del monte Olimpo –hohar de los dioses griegos-, llegaban personas de toda Grecia, para ver los juegos. Estas competencias eran muy distintas a las de ahora, pero se mantiene el espíritu olímpico[1].


Durante mil años, cada cuatro veranos, la gente de todos los rincones de la antigua Grecia llegaba a las tierras sagradas de Olimpia, al oeste de Atenas, a ver los juegos deportivos. Las competencias generaban gran entusiasmo en todos los confines de los pueblos que conformaban el viejo imperio. Llegaban, en barco, a caballo o a pie, miles de personas a celebrar lo que en un inicio fue una fiesta religiosa dedicada a Zeus, señor soberano del Olimpo (el equivalente al cielo cristiano). Empezaba en agosto y duraba 5 días, donde se mezclaban senadores, generales, filósofos, poetas, escritores, comerciantes, músicos, bailarines y gente de todo tipo, convirtiendo Olimpia en una agitada metrópolis. A pesar de las diferencias y rivalidades entre pueblos o reinos, lo que los unía en los juegos era la religión, la lengua y la pasión por el deporte. Se suspendían durante esos 5 días que duraban los juegos, todas las actividades políticas, económicas y militares.



Desde el año  884 a.C. se declaró una tregua sagrada durante los antiguos Juegos Olímpicos; un armisticio donde cesaban todas las guerras, se suspendía la pena de muerte y así, los competidores se sentían a salvo de cualquier represalia. El rey Iphitus de Elida escuchó al Oráculo de Delfos y acató su mandato de inscribir en cinco aros las condiciones de la tregua. Desde ese entonces, los aros representan a las Olimpiadas y hoy por hoy, son el símbolo que involucra a los cinco continentes participantes.
En esa época se valoraba mucho y se rendía culto al cuerpo humano, a la belleza física y a las expresiones gimnásticas, atléticas y deportivas que el cuerpo hacía posibles. Es por esa admiración corporal que en las competencias participaban los hombres desnudos. Las mujeres no podían siquiera presenciar los juegos, menos aún participar. No había deportes por equipos y al único que se premiaba era al primer lugar. Cualquier infracción era castigada con azotes.
Los nobles, dignatarios y miembros oficiales de las ciudades estados griegas (polis), levantaban sus carpas alrededor del coliseo. La mayoría de asistentes a los juegos dormían en las calles aledañas a la intemperie. El ingreso era libre de acuerdo al rango social y a la capacidad del coliseo (no se vendían entradas).



Todos los días, mientras duraban los juegos, se realizaban ceremonias religiosas, sacrificios; presentaciones musicales, teatrales y de danzas, discursos de filósofos, recitales poéticos, desfiles, banquetes y celebraciones de los ganadores de las competencias.
“Había mucho menos deportes y solo podían competir hombres que hablaran griego, en vez de atletas de todos los países”, explica Miltiades Hatzopoulos, director del Centro de Investigación de las Antigüedades Griegas y Romanas de La Fundación Nacional de Investigación de Grecia (Fuente: Historias y biografías).
En los primeros juegos olímpicos griegos la competencia fue una carrera de 190 metros. Después se añadieron carreras largas (maratones), luchas cuerpo a cuerpo (hoy lucha libre) y el pentatlón, que consiste en competencias de lanzamiento de disco, jabalina, carreras, salto largo y lucha.
Años más tarde, se incorporó el boxeo, carreras de carros y de caballos con jinetes, así como una carrera con armadura puesta.
Cuando el Imperio Romano asimila a Grecia, se perdieron los juegos olímpicos, quedando solo algunas competencias ocasionales de carreras de carros en el coliseo. La lucha de gladiadores reemplazó en Roma, la pasión por el deporte que nos enseñaron los antiguos griegos.
Durante siglos, desde 1012 hasta 1852, se celebraron en Inglaterra los Juegos Olímpicos de Costwold, pero no daban cobertura a la participación de todas las naciones, ni fueron tan multitudinarios como los restaurados por Fierre de Fredy. El profesor francés Fierre de Fredy, más conocido como el barón de Coubertin, se inspiró tanto en las aplicaciones educativas inglesas de los juegos deportivos de Costwold, como en los esfuerzos del arqueólogo alemán Ernst Curtius, quien en 1852 había terminado las excavaciones en Olimpia y sugirió que se repusieran las Olimpiadas. 


Fierre de Fredy, el barón de Coubertin, propuso en su país que los estudiantes aprenderían más y mejor si practicaran deportes en lugar de lecciones de latín, dadas las observaciones  efectuadas en el Reino Unido. Se validó en la práctica su propuesta y  las escuelas empezaron a incorporar juegos organizados y competencias inter escolares. El gobierno francés le pidió al barón que realizara una conferencia internacional de educación física y Coubertin organizó los primeros Juegos Olímpicos Modernos en 1890.
  Gracias al apoyo del prior dominico Henri-Martin Didon, del Colegio Arceuil de París, quien promovía el deporte entre los colegios religiosos motivado por su amigo el barón, se incorporaron a las Olimpiadas lemas como: “Más alto, más rápido, más fuerte”.



                                                                                                                   
Por su parte, Fierre de Fredy, barón de Coubertin, expresó, tras una misa previa a la cuarta Olimpiada moderna de 1908, una de las frases máximas del deporte mundial: “Lo importante en los Juegos Olímpicos no es ganar, sino competir”.   
Es a partir de la reimplementación de los Juegos Olímpicos que en los diferentes continentes empiezan a realizarse competencias deportivas. Europa, Asia, América, África y Oceanía comienzan a tener juegos donde participan todas las naciones integrantes del continente. Entre otras iniciativas, aparecen así, los Juegos Panamericanos en América.






[1] Para toda la historia de las Olimpiadas se han utilizado los datos de “Historia y biografías.com”. Las fotos son de Lima2019.pe

martes, 23 de julio de 2019

Las Olimpiadas del Colegio La Casa de Cartón

  Son las Olimpiadas de La Casa de Cartón
Venimos a jugar, venimos a competir
Queremos ganar, sabemos perder…  

La psicomotricidad y la educación física son espacios del quehacer pedagógico donde se estimula la maduración del cuerpo y se fortalecen las destrezas y funciones corporales. El trabajo psicomotriz, con niñas y niños del Primer Ciclo, así como actividades gimnásticas, atléticas y deportivas dentro de la Educación Física, con l@s estudiantes de los demás ciclos, permite a los docentes desplegar al máximo la potencialidad inherente al organismo humano y perfeccionar mediante la ejercitación ciertas habilidades y destrezas.



El trabajo del y con el cuerpo, tanto en psicomotricidad como en educación física, nos permite ser conscientes de: la respiración y de la necesidad de aire puro; del requerimiento de agua para la hidratación corporal; de alimento sano y nutritivo para el desarrollo de huesos, músculos y demás tejidos de nuestro organismo; de la importancia del sistema nervioso tanto para la coordinación y precisión de todo tipo de movimiento como para la realización de las funciones involuntarias pero trascendentes del cuerpo.

El óptimo rendimiento físico traerá consigo una mejora en los aspectos cognitivos, socio afectivos y en la autoestima, dada la activación de endorfinas1 en el cerebro . Mente sana en cuerpo sano, parafraseando a los griegos, quienes –dicho sea de paso- inventaron las olimpiadas en homenaje a sus deidades.

El cuerpo es el hábitat personal, el organismo vivo donde existimos y donde se organizan todas y cada una de las funciones y mecanismos que hacen posible nuestro estar en el mundo. El cuerpo nos permite percibir la realidad mediante los órganos de los sentidos. Hace posible decodificar lo percibido e interpretarlo a través del lenguaje y del pensamiento. En el cerebro podemos irle dando crecientemente significado simbólico y práctico a las vivencias sociales, con los aspectos emocionales y sentimentales que involucra la afectividad, para construir identidad y autoestima.
Asimismo, el cuerpo que habitamos posibilita descubrir, conocer, comprender, analizar, sintetizar y evaluar los aprendizajes mediante el despliegue de la cognición y el intelecto, afirmando la construcción de las inteligencias. Las experiencias y aprendizajes inteligentes van generando conocimiento, consciencia de sí mismo, voluntad y decisión. Estas cualidades netamente humanas, tienden al afronte y superación de retos y dificultades, al logro de valores e ideales, a la búsqueda de la felicidad y realización humanas… todo gracias al cuerpo donde vivimos. 



Lo anterior es posible, siempre y cuando todo vaya “mínimamente bien” en el desarrollo de cada persona y del entorno que la cobija. Que los niños y niñas puedan satisfacer por encima de cierto umbral elemental -como para garantizar calidad de vida- las necesidades básicas, afectivas, cognitivas, culturales y recreativas, que posibilitan al individuo en sociedad crecer y madurar fuerte y sano, capaz de adaptarse y ser él mismo, sensible y sólido, libre, solidario, creativo, honesto y veraz. Que le permitan –en suma-, convertirse en persona plena y cabal.

La estimulación psicomotriz y la educación física tienen la privilegiada posibilidad de apoyar sustantivamente el proceso de humanización de los “cachorros” de nuestra especie. Una adecuada imagen corporal está a la base de la construcción de la autoestima. Imagen auténtica de sí mismo/a, aceptación del cuerpo y del sexo, auto concepto  positivo, autocontrol y auto afirmación de aspectos físicos, psicológicos y socio culturales, devienen en autoestima.



Las Olimpiadas de La Casa de Cartón brindan cada año la oportunidad de desarrollar o afirmar habilidades y destrezas corporales, especialmente, a todo el estudiantado y profesorado. Se constituyen como una fiesta en equipo de los deportes, del atletismo y de la gimnasia que capitaliza el trabajo realizado en las áreas de psicomotricidad y educación física. En las Olimpiadas se sintetizan todos los esfuerzos por desplegar al máximo el potencial corporal, social y anímico de la comunidad educativa del colegio.

Es tradicional la organización de cuatro grandes equipos: verde, rojo, amarillo y azul, con profesoras y profesores a cargo de cada uno y con árbitros evaluadores de color blanco. Las barras de los equipos, la presentación de lemas y canciones alusivas, el entusiasmo dirigido creativamente al inaugurarse los juegos, hace de ésta una de las épocas mejor valoradas y más recordadas por la comunidad de La Casa de Cartón.


Las distintas disciplinas deportivas van jugando sus respectivos partidos en espacios y tiempos ubicados en una agenda que prioriza las olimpiadas durante ese periodo. Todo el mundo tiene que ver con cada actividad olímpica. Se espera con ansia los resultados de cada día, aprendiendo tanto a ganar como a perder, sin piconerías ni malas actitudes, sino con altura, respeto y honestidad, desarrollando también tolerancia a la frustración y sana competencia, que incluye aceptar que otro equipo (o persona) ganó.


El evento cumbre dentro de este gran marco olímpico se realiza en el Estadio Gálvez Chipoco de Barranco, que sirve de sede para las pruebas de atletismo. Ahí se reúne la comunidad educativa en pleno, con las madres y padres alentando y, dependiendo del resultado, consolando a sus hijos e hijas.
Todo un despliegue de esfuerzos para enaltecer a la “maravillosa máquina” que es el cuerpo humano, en un ambiente de camaradería y solidaridad para aprender y aplicar valores en mancomunidad.

Felices juegos olímpicos del 2019.

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1 Las endorfinas son neurotransmisores cerebrales producidos por las glándulas hipotálamo y pituitaria que generan, entre otras funciones, las sensaciones de bienestar y felicidad, así como un extraordinario rendimiento general. 


Entre ser profesor y ser maestro

Estudié en un colegio particular religioso, con salones de 60 estudiantes y tres secciones por grado o año. Fui aplicado en la primaria y hasta sobresalí con altos promedios alguna vez. En la secundaria, todo cambió; ya se debiera a una adolescencia tumultuosa, al descubrir las limitaciones del sistema educativo o a mi total nulidad para las matemáticas. Me jalaron de primero a quinto y todos los maravillosos veranos, tenía que restarle horas a la playa para darme tiempo de estudiar aquel odioso curso de mis más aborrecibles pesadillas.

El examen de cargo, para reprobados de cualquier materia, se rendía en marzo en un colegio fiscal, como se les llamaba a las instituciones educativas estatales. Era de miedo ir a dar la prueba: escrita, oral y práctica, con balotas o sin ellas, debido a profesores que más parecían jueces implacables que lo miraban a uno hacia abajo, desde lo alto del estrado. Pocas veces me sentí tan pequeño, a pesar de que estaba en pleno “estirón”.


La historia se repitió casi idéntica hasta quinto de secundaria. Ese año memorable, mi padre y mi primo me animaron a presentarme a la universidad. Me matriculé en una academia y empezaron clases simultáneas entre el colegio y la preparatoria: a dedicar todo el día al estudio.

Quería estudiar la carrera de Economía, pero… se tenía que saber matemáticas. Todos mis sueños y ambiciones profesionales estuvieron a punto de desmoronarse por este requisito, hasta que en la clase de Álgebra, se presentó Jorge Salazar como el profesor. Explicó que la mayoría de personas le tienen miedo o rechazo a los números, que si uno las toma como un juego científico que tiene ciertas reglas y las usa entonces se van haciendo más comprensibles. Que conocer en qué campo de la vida se utilizan sirve mucho para revalorarlas y así, clase tras clase fue develando el oscuro misterio de los ejercicios algebraicos, geométricos, trigonométricos y aritméticos.

El profesor Jorge nos trató como personas, con respeto y comprensión a pesar de nuestra ignorancia. Digo “nuestra” ya que fuimos tres compañeros del colegio estudiando en la academia y porque –salvo extrañísima excepción- todos los estudiantes matriculados adolecíamos de interés, menos aún gusto y habilidades por los números. Se interesaba por nuestras vidas y sueños y nos preguntaba por lo que vivíamos cotidianamente. Era un ejemplo de afecto, actividad, democracia, curiosidad e investigación, relacionando los temas de matemática con la realidad de manera globalizada e integral. Se ubicó en nuestro desgano y apatía y desde ese punto de partida, empezó a jugar y a permitir que tomáramos como juego las matemáticas. Luego, cuando sentimos una mínima confianza y comenzaron a salirnos bien los ejercicios elementales, fue combinando exigencia con momentos lúdicos. Hasta instauró la hora del chiste, donde un estudiante contaba algo gracioso y seguíamos la clase. También fomentó la hora de Pitágoras, de Euclides y hasta de Baldor. Introdujo el razonamiento lógico matemático para trabajar aritmética y nos permitía resolver los problemas más difíciles de cualquier dominio matemático con álgebra, siempre y cuando después de resolverlo lo explicáramos según el dominio requerido. De la misma forma, le pedía por favor al que terminaba rápido, porque había aprendido y ahora sabía, que le enseñe al que todavía no se destapaba.
Ingresamos los tres compañeros de colegio a la primera y con buen nivel. Nunca más me volvieron a desaprobar. Seguí ayudando a mis padres en asuntos de la farmacia que tenían, pero para ayudar más y mejor, me puse a dar clases de matemática a escolares que como yo, jalaban y jalaban y no entendían de números ni ciencias. Dejé de pedir propinas y me pude mantener durante y después de los estudios universitarios con las clases particulares o institucionales de matemáticas. Todo esto de lo debo a un gran maestro de los números. Gracias Jorge.

De profesor habías pasado a ser Un Maestro. Tu habilidad para sacar de dentro de nosotros las habilidades dormidas, para hacer que tus estudiantes plasmen el potencial que ellos mismo se venían negando y para lograr que disfrutemos con pasión la satisfacción de hacer entender algo a alguien cuando uno descubre su ser docente, las agradeceré por siempre. Tenía 16 años cuando fui tu alumno. A los 63 sigo enseñando matemáticas. Gracias querido maestro.

Al maestro con cariño y La sociedad de los poetas muertos, dos películas que causaron alto impacto por la extraordinaria caracterización del rol de maestro por Sidney Poitier y Robin Williams, así como por el cuestionamiento a la educación convencional.


En el Colegio La Casa de Cartón los y las docentes hemos buscado convertirnos en maestros. Para alcanzar esa distinción: “A pesar de todo, estamos dispuestos a mantener firme la utopía de contribuir a hacer un Perú solidario, con personas veraces, libres y creativas. A formar ciudadanos que se sientan sujetos de derechos y deberes, que apuesten por una sociedad más justa y un mundo ecológicamente viable”1.

La manera práctica de alcanzar ese ideal es mimetizarse con los principios pedagógicos del colegio: ser ciudadanos democráticos con consciencia ecológica que valoren y apliquen en la docencia el afecto, el ejemplo, la actividad, la realidad, la democracia, el espíritu científico (investigación, ciencia y tecnología), el respeto a los intereses, posibilidades y necesidades de los estudiantes; la actitud lúdica y trabajo, la globalización, la personalización, la integralidad y el descubrimiento.

¿A qué distancia está mi proceder docente con aquello que considero digno de
una maestra o de un maestro?

¡¡¡ FELIZ DÍA PROFESORAS, PROFESORES, MAESTRAS Y MAESTROS !!!


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1 Parafraseando el “Todavía soñamos” (Pág. 13, último párrafo), del Fascículo I de Hacia la escuela posible, EDUCALTER. Lima 2009. 








Abejas y ciudadanía ambiental (2da. Parte)


En el artículo anterior, revisamos el rol fundamental de las abejas en el mantenimiento de la biodiversidad planetaria y su importancia para la alimentación humana, dada la función polinizadora que tienen estos insectos en la reproducción de especies vegetales. También vimos el alto riesgo de extinción al que están expuestas por efecto de la actividad humana.
En este artículo veremos cómo las y los ciudadan@s ecológicos pueden aportar concretamente a la promoción de acciones coherentes y consecuentes con la preservación de la vida y del ambiente que la sustenta.

¿Qué puede hacer una o un ciudadan@ ambiental por las abejas, por la biodiversidad del planeta y por el desarrollo sostenible?
Por las abejas
Sensibilizar a la población, en general, y a la Comunidad Educativa, en particular, sobre el importante papel de estas especies de insectos en la biodiversidad planetaria y en la alimentación humana; sobre todo si la tendencia más saludable pareciera apuntar hacia el vegetarianismo y la mayoría de verduras y frutas requieren ser polinizadas.
Aprender más sobre las abejas y vencer los temores hacia ellas. Estudiar sobre su imprescindible desempeño, conocerlas y perderles el miedo, ya que no son peligrosas. Atacan, como casi la totalidad de seres vivos, cuando son atacadas. Exploran y observan pero no toman la iniciativa de un ataque. Si la persona observadora las molesta o espanta con miedo, ellas reaccionan adversamente y pueden picar. Pero si uno se retira suavemente o las queda mirando, no pasa nada; se cansan y se van.  Si eres alérgico, hay que extremar precauciones o si son especies no nativas, como las africanas, también. Mejor es respetar su hábitat y mantenerse a prudente distancia.
Sembrar y cultivar plantas nativas con flores. Estas plantas les sirven de alimento y uno estaría ayudando a su sobrevivencia al brindarles polen. Asimismo, ellas les corresponderían polinizando sus macetas, jardín, huerta doméstica o escolar.
Instalar una fuente de agua para las abejas. En un tazón o recipiente se coloca agua limpia poco profunda, con palos y piedras para que puedan pararse a beber sin ahogarse. Tendrían donde descansar y refrescarse, especialmente si vives en ambientes campestres donde suelen buscar flores las abejas.
Comprar miel cruda a los agricultores artesanales en las bioferias o mercados locales. Pequeños agricultores o comunidades rurales utilizan técnicas sostenibles en la apicultura, así que ¿por qué no comprarles a ellos más que a las grandes industrias de la miel?
Evitar herbicidas, fungicidas y pesticidas industriales. Buscar alternativas naturales para hacer frente a plagas en las plantas de tus macetas, jardín o huerta.
No hacerles daño, menos aún matarlas, ni usarlas como parte de ningún “juego”.


Por la biodiversidad planetaria y el desarrollo sostenible
Pueden promover la reflexión y la acción sobre estos temas participando activamente en la realización de las consignas, en los murales, revistas, redes sociales, periodismo escolar y/o en los ambientes donde las familias ligadas al colegio se desempeñen (tanto en casa como dónde trabajan).
Pueden poner en marcha un movimiento escolar a través del Consejo Estudiantil (COES), o eligiendo delegados de aula, que den un impulso paralelo a las iniciativas del colegio sobre ciudadanía ambiental, ya sean las consignas como otras ligadas a las áreas donde se proponen temas ecológicos.
Pueden participar en marchas de defensa del medio ambiente y en iniciativas globales sobre estos temas, por ejemplo: hacer suyas las celebraciones del calendario escolar ecológico y cívico, o –mejor aún- las fechas de celebración mundial de las Naciones Unidas (Días Internacionales, Semanas Mundiales, Años y Décadas que promueven la toma de consciencia e invitan a una acción eficaz globalizada) respecto asuntos ambientales.


Existen Días Mundiales1 para las cuestiones políticas o vinculadas a la ciudadanía democrática, y, asimismo, fechas calendarizadas para promover y dar relieve a la importancia que tienen en la conservación del ambiente, específicamente ligadas al eje “consciencia ecológica”. Para ver los Días Internacionales de Naciones Unidas haga clic aquí y para los Días específicos de Consciencia Ambiental, click aquí

También se puede evaluar la posibilidad de participar como colectivo en la campaña “Lunes sin carne” y volver a revisar los temas de huella hídrica en relación al consumo de carnes vacunas especialmente, comparando sus efectos con la producción de vegetales y demás especies de menor costo hídrico al planeta.

En términos prácticos se ha insistido, con mucha fuerza y convicción, en una serie de medidas a ser aplicadas en la vida diaria de l@s ciudadan@s ambientales:
- Cuidar el agua: al ducharse y lavarse manos y dientes cerrando el caño, colocando envases debajo para rehusar el agua con que se enjuagan productos sin detergente, reparando fugas de agua en caños y tuberías, etc.
- Cuidar el aire eliminando el uso de aerosoles, denunciando la quema de basura especialmente si contiene plásticos, promover espacios libres de tabaco, etc.
- Cuidar los suelos mediante el reciclaje de residuos, tal como lo viene haciendo La Casa de Cartón con el circuito ecológico. Evitar el uso de plásticos y tecnopor. Investigar sobre alternativas para embolsar productos (bolsas de tela o papel), en fin, una serie de recomendaciones que el colegio viene brindando como parte de la formación integral de l@s estudiantes y comunidad educativa.
Existe una amplia gama de recomendaciones elaboradas por el colectivo directivo y docente del colegio sobre estos temas.  


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1 La información sobre los “días mundiales” y las “semanas, años y décadas internacionales” propuestas por la ONU y sus organismos especializados se encuentran en www.un.org