martes, 21 de mayo de 2019

Ciudadanía ambiental y minkas en el Colegio La Casa de Cartón

Ser ciudadanos(as) ambientales en el Cole

Llegar a ser una ciudadana o un ciudadano, en cuanto a ciudadanía democrática, significa: Pensar, sentir y actuar con conocimiento, respeto y compromiso en relación a los derechos de los demás y de uno mismo. Supone ser consciente y asumir con responsabilidad los deberes que implica tener derechos y convertirse en defensor de las libertades fundamentales de toda persona y de toda sociedad. En cuanto conciencia ambiental, supone el cuestionamiento de un sistema y modo de vida depredador y anti ecológico, asumiendo la defensa activa y preservación del entorno que nos brinda los recursos naturales para satisfacer las necesidades de todos(as).

La ciudadanía ambiental o ecológica es un concepto que integra los ejes transversales de formación ciudadana y conciencia ecológica del Colegio La Casa de Cartón. De esa integración resulta que formar ciudadanos y ciudadanas ambientales en el colegio, puede entenderse como la formación de personas solidarias, libres, creativas y buscadoras de verdad, que participan activa y democráticamente en la sociedad, con acciones inclusivas y de respeto a las diferencias y minorías, siendo agentes de cambio para una distribución más justa y no depredadora de los bienes y recursos naturales; personas que valoran lo que tienen, saben y son; que desean compartirlo y promoverlo en los demás y que se sienten comprometidas con la conservación y defensa del medio ambiente, por ser el patrimonio fundamental de toda la vida terrestre.



Las minkas escolares son un espacio de interacción de la comunidad educativa y un recurso pedagógico para el ejercicio de la ciudadanía ambiental

       Desde sus inicios, el Colegio La Casa de Cartón acogió la tradicional minka andina entre las actividades participativas de la comunidad educativa en su quehacer pedagógico.
Entre los años de 1984 y 1994, especialmente, faltaban manos para realizar labores que iban desde la ambientación de los salones, hasta el pintado de paredes de las aulas y de la fachada, reparación del mobiliario escolar o habilitación de espacios para pequeños huertos. Entre estudiantes y profesores se había tratado de organizar ese trabajo durante o después del horario escolar, pero había tareas que los niños no podían ejecutar y que para el equipo docente resultaba superior a sus capacidades físicas y técnicas. Se contaba con la relación de madres y padres y se observó que muchos tenían habilidades para el arte, la ciencia y la técnica… así que ¿por qué no contar con su apoyo?
        Las minkas escolares intentan emular el espíritu comunitario de nuestros ancestros para organizar festivamente el trabajo mancomunado a favor de una causa común: el mantenimiento del colegio. En los inicios, el colegio invitaba a las familias de los estudiantes y se organizaban por salones para establecer las necesidades prioritarias. La dirección y el psicopedagógico establecían con la AMAPAFA y los representantes de los Comités de Aula, los requerimientos a nivel de toda la escuela. Las familias de nuestros(as) estudiantes aportaban el trabajo y la sapiencia, mientras que el colegio les retribuía con refrescos y alimentos, aunque desde la primera minka, varias familias colaboraron llevando ollas llenas para compartir solidariamente entre los participantes.


        Ayer y hoy, las minkas son fiestas de trabajo solidario compartido. Hoy son más variadas en las actividades y el espacio escolar hace posible que asistan todos: familias, estudiantes y docentes… la Comunidad Educativa en pleno, aunque actualmente, con la participación de todos, quedan mucho menos pendientes por hacer.
        Junto con el trabajo comunitario por la mejora, habilitación o reparación de un bien común del colegio, se ha vuelto tradicional que se promuevan variadas actividades complementarias para satisfacer expectativas y recreación de los diferentes rangos de edad: Talleres para padres, madres y niñ@s, que son desarrollados por madres o padres expertos en algún campo de la ciencia, la técnica o el arte; expendio de comidas ya sea para el desayuno, al inicio, o para el almuerzo, al mediodía, están a cargo de la promoción que egresa ese año; exposiciones de trabajos escolares y de productos artesanales fabricados por algunas madres o padres de familia o bienes manufacturados con los que trabajan otros familiares de los estudiantes. Una especie de feria comunal que ofrece al visitante una serie de alternativas en las que conocemos y compartimos lo que los integrantes de la comunidad educativa realizan como trabajo fuera y los estudiantes dentro, del colegio.
         La faena comunal se sigue realizando dentro de los salones para cubrir algún aspecto que lo requiera y, especialmente, a nivel de todo el local colegial. El equipo docente, con las autoridades escolares, se responsabilizan del conjunto de actividades centrales que conglomeran en torno a un escenario estratégicamente ubicado a todos los participantes. 
         Este momento o acto central comienza con la ofrenda a la Madre Tierra, la Pachamama. Luego se realza el sentido de la minka escolar y se presentan los resultados de los talleres. También se alude a la consigna y su importancia para la vida escolar. Este año sobresalió la canción compuesta por el profesor de música y su grupo de intérpretes, que con un vals criollo que remata en un tondero, fortalece la toma de consciencia sobre el no consumismo y la necesidad del cuidado ecológico: “Si en un mejor ambiente quiero vivir, mi consumo debo cuidar y reducir”. Asimismo, se presentaron varios números artísticos preparados por los diferentes salones o por ciclos. 




          En las minkas del colegio participa la Asociación de Madres y Padres de Familia  (AMAPAFA), que suele hacerse cargo de la organización de los talleres para niños y adultos; los Comités de Aula en coordinación con las o los profesores responsables de cada ciclo; el Consejo Estudiantil (COES), que apoya tanto a la promoción que egresa como al colegio en general; el Consejo de Dirección (CODI), a cargo de la organización general del evento coordinando con los ciclos y el equipo administrativo que brinda logística y mantenimiento durante toda la minka. En un clima democrático y de manera integral, participa la Comunidad Educativa del Colegio La Casa de Cartón, promoviendo participación democrática y consciencia ecológica, es decir, aportando un granito de arena para construir en conjunto ciudadanía ambiental.
          ¡¡¡ Felicitaciones a todos(as) por su entusiasmo, participación y valioso aporte al colegio !!!