martes, 4 de octubre de 2022

El afecto pedagógico

En los artículos anteriores, correspondientes a agosto y setiembre, hemos revisado los principios pedagógicos del colegio. En “Binomio casi perfecto”, examinamos el principio de Ludismo y Trabajo a la luz de la experiencia en aula. Luego, en “Intereses y necesidades, actividad, realidad y espíritu científico”, comprendimos la interrelación entre todos los criterios pedagógicos y, en particular, de aquellos que titulaban ese artículo. En “Las Olimpiadas”, se integraron en una de las actividades representativas del colegio, los Juegos Olímpicos, todos los principios, partiendo de los ya revisados, para añadir los de democracia, globalización, personalización, integralidad y descubrimiento.

Recordemos con Mariano Moragues, autor del libro morado “Hacia la escuela posible”, que:

“Entendemos por principios pedagógicos (…) aquellos rasgos típicos o características fundamentales que identifican la pedagogía de una propuesta educativa. Estos rasgos pueden estar referidos a metas, condiciones, métodos, etcétera, pero en conjunto configuran un estilo educativo propio” (1).

Hoy abordaremos el afecto y en el próximo artículo, desarrollaremos el principio del ejemplo, que son los dos criterios pedagógicos más retadores y comprometedores para los y las maestr@s del Colegio La Casa de Cartón y que se implican sustantivamente uno al otro. Estos dos principios también podrían o deberían ser importantes y dinamizadores de cambios o ajustes actitudinales para las madres, los padres y demás familiares que comparten vida con los estudiantes del colegio. En realidad, para toda persona que se precie de serlo, estos aspectos son sumamente importantes por su trascendencia para convertirnos en humanos de veras.

 

El afecto, nos continúa explicando Mariano, alude a la “Relación cálida, afectuosa y espontánea en todos los niveles de la comunidad educativa, que exprese la solidaridad en el compartir sentimientos, pensamientos, acciones y objetos”.

Es más -y a partir de aquí ya solo nos hablará nuestro querido Flaco-, afirma que:

“El afecto es para nosotros el alma del trabajo pedagógico. Alma que debe animar (valga la redundancia) los otros principios y sin la cual todo principio pedagógico se esteriliza y todo recurso metodológico se vuelve una estrategia maquiavélica y, por tanto, poco ética, si no injusta. Un proyecto que no nace del amor al niño, a la persona, a la humanidad, a la vida es un proyecto espurio desde su concepción, condenado a dejar insatisfecha la parte más importante del ser humano y no merece el nombre de educativo, por cuanto no desarrolla el germen sustancial de lo humano. Si esto es verdad para la persona humana en general, lo es en particular para la educación de la infancia, la niñez y la adolescencia. Indudablemente, es una necesidad básica del niño, cuya satisfacción o no satisfacción marcará de por vida su existencia.

¿Cómo podríamos hablar de educación (menos aún de educación integral) sin tener en cuenta lo que posibilitará o imposibilitará una estructura de personalidad saludable? La psicología nos dice que una carencia afectiva significativa puede frenar el desarrollo de todos los aspectos de la personalidad. (…) Decir que el afecto debe teñir el trabajo educativo y las relaciones en la escuela puede sonar perogrullesco; sin embargo, la plasmación práctica de este principio en la dinámica escolar por sí solo ya justificaría un proyecto educativo del que se podrían esperar maravillas. Cuando los alumnos se sienten queridos se vuelven fácilmente dúctiles, motivados, alegres, seguros, receptivos, permeables, esperanzados. En fin, psicológicamente sanos.

 

Nuestro proyecto, al inicio, se basó fundamentalmente en esta convicción y, a pesar de que hemos ido implementando otros principios, ninguno lo ha podido reemplazar. Ningún método ni ninguna técnica pueden reemplazar al afecto en la educación de los chicos. Obviamente, no queremos decir que el amor reemplaza la técnica, sino que la hace eficaz y que es sustantivo en la tarea educativa. Cuánto aportaría a muchas de nuestras escuelas y a muchos de sus alumnos, en concreto, que se sintiera «el calorcito del corazón». Este solo hecho cambiaría el sello de la escuela y de la vida personal de sus muchachos. Las relaciones humanas son, con demasiada frecuencia, relaciones funcionales profesor-alumno, director-profesor, etcétera, y se tornan inhumanas e impersonales. En tales condiciones, no es fácil que surja la solidaridad, la confianza y el respeto mutuo. Amar a los chicos significa valorarlos, atender sus necesidades, respetarlos como personas, confiar en ellos, comprenderlos y también, cómo no, implica sentimientos de emoción, ternura y aprecio, que se expresan en acciones, gestos, miradas, atenciones, abrazos, palabras amistosas, etcétera.

Una de las razones por las que hemos optado por un número reducido de alumnos por aula es justamente el posibilitar la llegada afectiva personal a cada uno de los chicos, de tal manera que ninguno devenga en un número anónimo, inespecífico. En un mundo donde las corrientes ideológicas han oscilado entre el individualismo y la masificación, creemos que la personificación resulta una tercera vía mucho más coherente y humanizadora. La personificación no significa el desprecio de lo colectivo en cuanto comunitario, sino de lo colectivista en cuanto anónimo; no significa la exaltación del neoliberalismo que so pretexto de rescatar la libertad individual arrasa con la libertad colectiva, secando las raíces de la solidaridad.

 


Nuestro país, signado por una violencia estructural, social y política empozada históricamente, desintegrado en sus identidades, reclama con urgencia una acción terapéutica, que además de un cambio de estructuras económicas, sociales y políticas resane las lesiones que afectan la personalidad colectiva. Esta acción terapéutica tendrá como fin reemplazar el odio, la envidia, el interés, la sumisión y el desprecio por la solidaridad, la seguridad, la autoestima, la confianza, el respeto. Somos un país enfermo de rabia, comprensible quizá, pero que tiene que encontrar canales positivos de recuperación y no de venganza, de destrucción, de odio y de muerte. Hay que construir una «cultura de paz» desde la vivencia del afecto. La escuela está llamada a dar su aporte sustantivo con un «eros terapéutico» en el planteamiento de sus objetivos y sobre todo en un estilo modélico de relaciones humanas y de organización democrática pluralista. Nada tan simple ni tan importante: se necesita una escuela que desarrolle la afectividad a partir de la experiencia cotidiana. Una escuela que favorezca un estilo de relación humana basada en la solidaridad.

Si bien golpear a los alumnos no es ya la tónica en la mayoría de las escuelas (aunque todavía se dan demasiados casos), el maltrato que lleva emparejado a la humillación es un estilo muy frecuente y muchas veces es el arma preponderante de muchos maestros que vomitan sus incapacidades y frustraciones en sus alumnos. En el ámbito familiar sucede otro tanto. Diariamente, se reportan en el Departamento de Medicina Legal del Palacio de Justicia más de setecientos casos de niños maltratados, y en 1989, en el mismo departamento, se atendió a 5,637 niños entre cero y diez años golpeados. Esta cifra, según el propio departamento, representa un porcentaje muy bajo de la realidad, pues son muchísimos más los que no se delatan. Es espeluznante ver cómo los propios niños asumen como normal una educación a golpes. ¿Qué estragos no hará en la psicología del niño una vida hecha de humillaciones, rabias, impotencias contenidas? Cómo pretender una cultura de paz, no violentista, con una escuela que emplea como metodología el autoritarismo, la prepotencia y la agresión abierta o sutil; con una familia en la que los más débiles reciben los réditos de un sinnúmero de frustraciones; con unos medios de comunicación que exaltan la violencia descaradamente, con «Rambos» que imponen la ley a puñetazos; con una civilidad que vive semisecuestrada por el temor; con la presencia cotidiana de la muerte como vía de solución de los problemas de una sociedad enervada por las injusticias. No creemos que exista otro modo de desandar este camino errático y destructivo que retomar el camino del afecto. Tan sencillo y tan difícil como intentar vivir lo que nos canta Silvio Rodríguez: Debes amar... y si no, no la emprendas que será vano. Solo el amor alumbra lo que perdura. Solo el amor convierte en milagro el barro. Debes amar... y si no, no pretendas tocar lo cierto. Solo el amor engendra la maravilla. Solo el amor consigue encender lo muerto. Todo un reto para la escuela del Perú de hoy.

 

Somos testigos de los efectos terapéuticos que tiene el afecto en los niños agresivos o con actitudes rebeldes frente a las normas, la autoridad, el aprendizaje, etcétera. Así que este solo hecho convierte el afecto en principio de la pedagogía que pretende ser inteligente y eficaz. Nosotros quisiéramos que la dinámica escolar estuviera salpicada de expresiones afectivas concretas: valorización y respeto (cuidado y mantenimiento de lo propio y, con mayor razón, de lo común; buen trato a sí mismo y a los demás; no discriminación), integración (afectuosidad, sentido de grupo, amistad, compartir cosas, juegos, trabajos, conocimientos, experiencias, sentimientos), sensibilidad tomada en su sentido etimológico «padecer con»: compasión, interés por el otro y los otros, comprensión, servicio, disponibilidad de ayuda, entre otras. Creemos más en la actuación de la solidaridad que en los discursos sobre ella y en la experiencia como la palestra en la que se verifica y desarrolla la afectividad. El refrán popular «obras son amores y no buenas razones» es una pauta muy intuitiva y pedagógica que conviene no perder de vista. Esta reivindicación del afecto en la pedagogía está tan lejos de la blandenguería como de la sequedad y no excluye en absoluto la fortaleza y la firmeza”.

           

                                                                                              EDUCALTER

 

(1) Mariano Moragues Ribas de Pina. “Hacia la escuela posible. Sistematización del proyecto educativo del colegio La Casa de Cartón”. Segunda edición, EDUCALTER 2014. Págs. 118-123.

 

Mariano fue y es el visionario fundador y promotor del Colegio La Casa de Cartón, a quien acompañamos algunos profesores y psicólogos, conformando varios equipos de profesionales durante los últimos 38 años. Se desempeñó como director del colegio durante 20 años siendo un paradigma de coherencia y expresión de los principios pedagógicos de afecto y ejemplo. Todos somos luz y sombra, pero el Flaco nos regaló generosamente su brillo, educándonos para ser educadores. Sea éste un homenaje a tu fecunda y amorosa labor. Gracias Mariano por tantísimo.

viernes, 16 de septiembre de 2022

Las Olimpiadas

Las Olimpiadas del Colegio La Casa de Cartón son un excelente ejemplo, al igual que muchas otras actividades escolares, de cómo se aplican los principios pedagógicos en la práctica educativa del colegio. En las Olimpiadas, al igual que en las Minkas, en los Juegos Florales o en la Feria de Ciencias, la propuesta educativa del colegio se plasma en una actividad envolvente donde los principios pedagógicos, los ejes transversales y los valores del Ideario, así como el desarrollo de las competencias básicas: actitudes, habilidades, destrezas y conocimientos, se evidencian plenamente.

Las olimpiadas son los juegos deportivos anuales que permiten sacar a la luz con mayor nitidez, durante el periodo que se implementan, toda la propuesta de la escuela, a partir del fomento de la psicomotricidad, el atletismo, la gimnasia, el vóley y el fútbol.

 

Para la mayoría de estudiantes, participar en juegos deportivos es motivador y altamente significativo, ya que se divierten trabajando al conformar los equipos con sus profesor@s, al definir en qué prueba participará cada estudiante, al tiempo que trabajan con entusiasmo cuando se reúne todo el plantel para realizar cada prueba. El juego trabajo o diversión esforzada y el trabajo juego o esfuerzo alegre se aplica en todas las etapas de las Olimpiadas, desde la planificación hasta su ejecución por tipos de actividad, llegando al sumun de la algarabía cuando se efectúan las pruebas finales y la premiación.

Se toma en cuenta el mejor aporte potencial de cada estudiante, agrupado en equipos de cuatro colores (Rojo, Verde, Azul y Amarillo) y se planifican estrategias en las pruebas colectivas. Se indaga la conformación de los otros equipos para ver de contrarrestar, de manera creativa y lúdica, al mejor jugador/a, cómo sacar mejor provecho de las habilidades y destrezas individuales al conformar los equipos, siempre con respeto a las normas y conociendo a fondo las eventualidades de cada prueba atlética, gimnástica o deportiva. Los diseños y la puesta en marcha de los juegos olímpicos se dan en medio de un alboroto de actividades bien organizadas.

 

En un clima democrático, con bastante afecto de los docentes, haciendo su mejor esfuerzo por globalizar, a la vez que personalizar los retos físicos, psicomotrices de cada estudiante, los cuatro equipos se preparan para cada prueba olímpica. Con su ejemplo, pidiendo a l@s mayores que apoyen a l@s menores, se revisan las actitudes fundamentales del proyecto educativo para aprender a ganar y a perder, cualquiera sea el caso. La solidaridad, la libertad de elegir y decidir, el protagonismo de los estudiantes junto al ejemplo de sus tutor@s, van configurando un espacio de aprendizaje integral y sumamente creativo. La sana competencia deportiva que se enmarca en normas y reglas de juego claras, ayuda mucho a que tod@s aprendamos a canalizar nuestras emociones de la manera más correcta, sin piconerías ni pleitos innecesarios. Incluso se elaboran consignas, barras y lemas alusivos al arte de saber ganar y perder o relativos a un buen manejo actitudinal.   

La ciudadanía ecológica que articula los ejes transversales, se traduce en el cuidado que se pone en el abastecimiento de agua sin usar demasiados plásticos, ni tecnopores, ni nada que contamine –más de lo que ya está-, al medio ambiente. Se vela para que los alimentos ingeridos durante las olimpiadas sean lo más saludables posibles de acuerdo a las necesidades orgánicas de cada nivel de edad. Si este esquema alimenticio pervive más allá de las olimpiadas, mejor. En la vida cotidiana se promueven loncheras saludables y en los Comités de Familias se establecen lineamientos sobre estas y muchas otras variables educativas.

L@s chicas y chicos han investigado en todas las áreas una multiplicidad de aspectos que les sirven como conocimiento previo y actual para desarrollar las olimpiadas ejerciendo la más amplia gama de saberes. La huella de carbono o hídrica que cada quien deja en el ambiente, los jugos de frutas que mejor restauran las energías gastadas, los alimentos que fortalecen los huesos y las musculatura según la actividad deportiva que se va a realizar, la importancia de sentirse parte de sus respectivos equipos, el sentimiento de identidad y pertenencia con su grupo de colores y el respeto a las autoridades y a la organización que cada grupo, en asamblea, decida, son algunos ingredientes de la integralidad en la aplicación directa de la propuesta educativa, a través de una actividad ultra integradora y divertida como lo son las Olimpiadas del Colegio La Casa de Cartón.

 


Si en las casas y en cada salón logramos que tod@s se sientan parte, –tal como es la realidad en muchos hogares y salones hoy-, que cada quien exprese sus habilidades, destrezas y conocimientos para el servicio del hogar o del grupo escolar, que cada estudiante sea la persona que realmente es, que l@s estudiantes del colegio hagan suya y vivencien la propuesta educativa, seguiremos aportando a los individuos y a los grupos personas bien educadas, críticas, democrática y ecológicamente responsables, y quizás más pronto que tarde, constructores de alternativas innovadoras frente a un mundo que se acerca demasiado rápido a niveles de cambios climáticos altamente retadores para la especie sapiens y para el planeta en su totalidad.

               

                                                                                                                             Carlos Ureña Gayoso

                                                                                                                        Integrante de EDUCALTER

 

lunes, 29 de agosto de 2022

Intereses y necesidades, actividad, realidad y espíritu científico

En el artículo anterior, al acercarnos a los principios pedagógicos del Colegio La Casa de Cartón, revisamos la importancia de aprender jugando y de jugar aprendiendo. La pertinencia de pasar del juego al trabajo y viceversa nos resulta indiscutible y sumamente adecuado para nuestr@s estudiantes.

Igual ocurre con los cuatro principios enunciados en el título del presente artículo. Partir de los intereses, posibilidades y necesidades de nuestros alumn@s resulta altamente motivador, si y solo si tomamos en cuenta, en primer lugar, los intereses. La curiosidad natural aflora rápidamente cuando nos conectamos con lo que les gusta hacer, con el interés natural que ellos tienen por el mundo y le damos cauce en nuestras programaciones. De ahí, resulta más sencillo evaluar qué tipo de inteligencia tienen las chicas y chicos a nuestro cargo y diseñar diferentes modalidades de sesiones pedagógicas para atender los diferentes estilos que evidencian. Por último, el arte del docente radica en proponer asuntos aparentemente colaterales o desvinculados de sus intereses pero necesarios para dar cobertura a todas las variables que contienen las competencias (actitudes, valores, habilidades y destrezas, así como conocimientos) que requieren para su formación integral.

 

Pongamos un ejemplo para visualizar mejor el partir de los intereses para llegar a las necesidades. En uno de nuestros primeros años de funcionamiento, una familia matriculó a su hijo y plantearon como reto (ojo, no como problema), que estaba obsesionado con el fútbol y que no quería ni hablar ni hacer otra cosa que no estuviera relacionada al fútbol. Nos dimos cuenta además que esto pasaba con otros alumnos. Nos reunimos en equipo y se acordó hacer un plan especializado para este alumno en particular, incluyendo a todos los interesados. Si tocaba trabajar el proyecto del cuerpo humano, revisábamos con él y el grupo, qué partes del cuerpo entraban más en contacto con la pelota, qué movimientos eran más frecuentes y qué músculos o huesos se tenían que mover, qué importancia tenía la vista y el oído, qué tocamientos o roces estaban permitidos y cuáles eran falta o faul. Y así por el estilo.    

Si se trataba de algún proyecto dentro del área personal social, se revisaba cuáles eran los mejores equipos de futbol en el mundo y se aprovechaba para estudiar en qué idiomas hablaban los jugadores, dónde quedaba ese país, cuál era su capital o moneda, dónde se habían realizado los campeonatos mundiales y qué tipo de comportamiento se requería de un crack para ser capitán o líder del equipo. Asimismo, se podía revisar con el estudiante, si ese jugador tendría familia, quiénes la integraban y así, hasta pasar de la familia al barrio, al distrito, a la comunidad local y la nacional.

Varias de estas consideraciones suponían que el estudiante al que solo le gustaba el fútbol tuviese que investigar o indagar sobre muchos aspectos desconocidos, pero la motivación en torno a su pasión estaba allí, latente y presente. Al final de los proyectos, se realizaba la asamblea cultural y prácticamente todo el salón compartía el entusiasmo que nuestro amante del futbol sentía por su deporte favorito. La gran acogida de su presentación hizo que se interesara en lo que otros habían hecho, de acuerdo al tema que cada quien escogía para profundizar y así, se logró interesarlo en diversos aspectos de la realidad, además del fútbol.

En matemática, la cosa resultó mucho más sencilla de lo que supusimos. ¿Cuántos arqueros tiene un equipo? Uno. Si son dos, tres o tantos equipos, ¿cuántos arqueros habrá? Y así, entramos en la numeración, en las sumas y restas (empezaron once pero expulsaron a uno y faulearon a otro, ¿cuántos quedan?). La tabla de multiplicar del once fue la que primero se aprendió. Y nos reíamos con complicidad con él y con todos los otros interesados casi exclusivamente en el  fútbol. Aprendieron todo lo que les era necesario aprender como jugando y partiendo de su pasión (dejamos de verla como una obsesión ya que se les abrió el mundo delante a partir de su adorado fútbol). En comunicación e idiomas el proceso fue muy parecido. Le pedíamos sinónimos de balón o pelota, definiciones de estadio, gradería, cancha, jugadores, césped o grama y demás. Todas las áreas y los contenidos de los proyectos, al igual que el fomento de competencias, era posible con este niño en particular y con tod@s los demás, en general.

 

Además, aprendió y aprendieron haciendo. Ellos buscaron la información. Eran los protagonistas de sus propios procesos de aprendizaje. Cuando iban al estadio averiguaban sobre los árbitros, los uniformes (de que material se hacían y de dónde se obtenía ese material, lo que nos permitía trabajar ciencias naturales y ambiente). Elaboraban las preguntas que harían con espíritu científico. Aprendieron a indagar con cierto método y a sistematizar sus respuestas para redactar y sustentar ante su grupo de aula.

Con él y su grupo, así como con todos los grupos o grados, también por ciclos, se buscó y se busca cómo partir de la realidad para volver a ella con mayor conocimiento y con actitudes positivas de valoración y respeto, al tiempo que desarrollando habilidades comunicacionales, matemáticas, científicas naturales y sociales, psicomotrices, deportivas y artísticas en todos los lenguajes del arte.

 

Una profunda satisfacción y gratitud por haber aprendido este arte de la docencia, con estos principios pedagógicos dentro del Ideario que nos compromete, en esta escuela pionera en su tiempo y hoy en día, con este equipo en particular tan parecido a lo que uno se imagina como personas de verdad. Muchas gracias Mariano, Susana, Pilar, Carlos P., Ana, Claudia y cada un@ de los integrantes del equipo de La Casa de Cartón. Muchas gracias a las familias que depositan su confianza en nosotros. Muchas gracias querid@s estudiantes por ser las personas sustantivas del Proyecto Educativo de La Casa de Cartón. Feliz Aniversario Número XXXVIII.

 

 

                                                                                                                             Carlos Ureña Gayoso

                                                                                                                        Integrante de EDUCALTER

 

 

 


miércoles, 17 de agosto de 2022

Binomio casi perfecto

Cuando imaginamos y diseñamos cómo podría ser la pedagogía del Colegio La Casa de Cartón, resultó fascinante descubrir a Celestín Freinet y su metodología activa participativa que, en esencia, proponía ir del juego al trabajo y del trabajo al juego. Enseñarles a leer y escribir a nuestr@s estudiantes de primer grado de primaria resultó una aventura tan satisfactoria, jugando con tarjetas con sus nombres, interesándolos con muy cortos mensajes, enviándose entre sí palabras y frases clave, trabajando con la expresión verbal y la escucha de todo tipo de relatos, muy especialmente cuentos literarios y aspectos científicos, anotados como si fuesen telegramas, breves y concisos. De pronto, el salto cualitativo: empezaban a leer textos pequeños en extensión hasta que asimilaban todas las letras que componían las palabras y zas, ya estaban leyendo.

 

El juego de los periodistas y de los investigadores también sirvió de mucho para pasar del garabato a la escritura. Juegas con las niñas y niños y, a través de esa actividad lúdica, en compañía del método global de palabras que se utilizó en los primeros años, aprender a garabatear sus primeras letras hasta que componen sus nombres, los nombres de las personas significativas en sus vidas, ya sean familiares o amigos, y nuevamente zas, ya empiezan a escribir pequeños textos.

Muchas de las innovaciones del colegio se plasmaron entre juegos y trabajos. Las responsabilidades que se acordaron en las asambleas de aula, sea para mantener limpio y ordenado el salón y los útiles de trabajo, como para los cuidar los ornamentos que resaltaban la belleza del aula como de toda la escuela: plantas, acabados de repisas o de sillas y muebles, cuadros o afiches por ell@s elegidos, las actividades o proyectos prioritarios para realizar en clase, todo fue hecho como jugando. Y tras la diversión sana del juego, fluidamente se pasaba al trabajo.

Y es que jugar es el trabajo de las y los menores. La curiosidad natural los mueve y el juego canaliza esa búsqueda. Capitalizar esa naturalidad para ponerla al servicio de los aprendizajes fue una técnica a la que llegamos en consenso, a la vez que se complementaba con lo que cada integrante del proyecto educativo aportaba, sobre las bases metodológicas que el Flaco Mariano explicaba.

El grupo de adultos a cargo de la escuela tuvo que aprender a jugar, a divertirse trabajando y a reírnos de nosotros mismos cuando era menester. Relajaba las tensiones que suelen presentarse en convivencia, cuando se forma un equipo altamente eficiente. Tomamos como un juego el famoso sociograma sugerido por  Mariano y expresábamos sin tapujos nuestras emociones y sentimientos entre nosotros. Como jugando saneábamos todos los aspectos problemáticos que surgieran y con esfuerzo atendíamos las pautas y directrices que en grupo habíamos adoptado. Mariano resumió en una frase nuestro acercamiento al juego trabajo – trabajo juego: “Con inspiración pero también con transpiración”, nos decía comprensivamente.

Ese espíritu inicial sigue vigente y plenamente desarrollado en La Casa de Cartón. Cada año lectivo el equipo directivo y docente realiza la asamblea de lanzamiento de la consigna de manera sumamente peculiar. Por poner un ejemplo que sintetice lo que se está planteando, tomemos el año 2016 que traería consigo las elecciones generales presidenciales y congresales peruanas. Se escogió la consigna “Me informo para elegir, pensando en todos antes de elegir”. Como jugando, y salió hermoso el juego, se presentaron dos candidatos: “Chatarrón” y “Martin Sano King”. El primero animaba a los electores hacia la comida chatarra, mientras que el segundo alentaba la comida saludable.

 

Con sus respectivas “portátiles”, personas haciéndoles barra y coreando lemas, presentaban sus planteamientos a la asamblea. A la dramatización de los docentes disfrazados, se sumaron canciones alusivas a cada propuesta, barras y coreografías de los estudiantes, aprobación o desaprobación con dedo pulgar hacia arriba o abajo, en fin, una fiesta lúdica y democrática donde salió elegido Sano King apabullando a Chatarrón. Divertidísimo y aleccionador al mismo tiempo.

En esa línea y siendo conscientes de que muchas actividades, tanto académicas como artísticas y deportivas, siguen ese patrón combinatorio entre el juego y el trabajo, les animamos a hacer divertida las ciencias, las letras, las responsabilidades, las tareas, ya que cualquier sesión de aprendizaje en la casa o en el colegio, quedará mejor conservada en el ser de cada aprendiz si se realiza entre el trabajo y el juego, esforzándonos de manera divertida por alcanzar un objetivo. O divirtiéndonos con esfuerzo, también se podría decir. Les deseo, de corazón, innumerables momentos de aprendizaje lúdico y de esfuerzo alegre en sus quehaceres como madres, padres y docentes.

 

Ludismo y trabajo son un binomio sustantivo entre los principios pedagógicos del colegio. Esta dupla tiene la virtud de articular varios lineamientos y áreas del trabajo educativo en torno suyo, como hemos visto en las líneas anteriores, y como seguiremos revisando en el próximo artículo. Hasta pronto.   

                                                                                                                                                                                                                             Carlos Ureña Gayoso

                                                                    Integrante de EDUCALTER


jueves, 28 de julio de 2022

¿Qué significa ser peruana o peruano?

El ciclo vital humano consiste en pasar de ser seres totalmente dependientes, a convertirnos en personas autónomas, con una identidad personal y socio cultural definidas. Las familias y el colegio son los principales agentes que brindan satisfacción a las necesidades de las personas que tenemos a cargo durante el periodo de formación que nos corresponde atender (1).


Pirámide de las motivaciones según Maslow y la Psicología Humanista

 

En una micro sociedad como lo es la Comunidad Educativa del Colegio La Casa de Cartón se puede encontrar, en las diferentes personas que la integran, distintos niveles de desarrollo personal, socio cultural, educativo, profesional, político y axiológico, por mencionar algunos campos de la existencia humana. Además de la diversidad intrínseca, por las condiciones y experiencias vitales de cada quién, el afrontar la formación integral de las y los estudiantes que acogemos supone un reto adicional. Desde que se fundó el colegio y conforme aumentaba el poder de los medios masivos, la aparición de internet y las redes sociales, se ha dedicado tiempo y esfuerzo a estudiar la mejor manera de incorporar a la pedagogía lo que aporta la tecnología, así como la mejor manera de contrarrestar algunas influencias perniciosas, sobre todo el “lavado de cerebro” que implica deambular acríticamente con el rebaño humano, condicionado hacia el consumo y la depredación del planeta y de la gente.

 

La sociedad peruana, al parecer de la misma forma y en la misma medida que ocurre a nivel mundial, se ha polarizado, aun cuando los extremos puedan tocarse y confundirse. Vienen desapareciendo las posiciones moderadas e intermedias, que permitían el diálogo, la búsqueda de consensos mínimos y el arribo a acuerdos respetables para cualquier grupo en el poder, del tipo Agenda Perú, o algo similar a un Proyecto Nacional de Desarrollo. Las miradas extremas que hoy predominan hacen prácticamente imposible el diálogo. Por el contrario, fomentan las acciones alevosas y descaradas de unos contra otros, dejando de ser importante el bien común y el logro de una vida digna para tod@s y cada un@ de l@s peruan@s.    

 

 En este contexto y sabiendo además que incluso en sociedades con una sólida formación en valores, con una normativa socio cultural basada en el respeto a la ciudadanía de sus integrantes, a la diversidad cultural y a la biodiversidad natural; con un sistema legal que promueve la justicia, la honestidad, la libertad y la equidad al ejercer dignamente sus funciones e impartir sanciones correctivas y no solo punitivas, donde podría esperarse que en su mayoría, las personas se sientan parte de dicha sociedad, valorados, respetados e identificados con sus gobiernos locales y su país, se puede encontrar casos de corrupción y soberbia, egos individuales o corporativos que se ufanan del poder, de las propiedades y del prestigio que les otorga el contar con mucho dinero y tener cierto control sobre las decisiones trascendentales.


 

Si eso pasa en dichas sociedades, nos preguntamos (en todo caso, me pregunto):

    ¿Qué significa ser peruano? ¿Basta con haber nacido en el mismo territorio de esta entidad abstracta llamada “patria” o tener la nacionalidad peruana en el documento de identidad y una bandera bicolor rojiblanca?

     El Instituto Nacional de Desarrollo de los Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos del Perú (INDEPA), ha encontrado la presencia de 77 grupos étnicos en nuestro país, de acuerdo al estudio etnolingüístico que realizara en el 2010. La National Geographic, en sus estudios del 2016 y del 2020, reconoce los aportes americanos, europeos, africanos y asiáticos en la composición biogenética de los peruanos. El antiguo sector amerindio o indígena, hoy reconocido como quechuas, aimaras y amazónicos, junto con sectores de población que evidencian diversidad étnica en su orígenes, figuramos como mestizos en el último censo de población del 2017 y constituimos el 60 % de la población nacional.

¿Qué nos identifica a todos estos grupos y subgrupos como peruanos? Las últimas tendencias que observamos en los programas de televisión, en los noticieros o en los discursos de las tres últimas décadas, hablan de gastronomía peruana, de lugares geográficos extraordinarios o restos arquitectónicos que constituyen maravillas del mundo como Machu Picchu de los Incas o Kuelap de los Chachapoyas. El fútbol, a pesar de las derrotas, también se podría considerar un elemento de cohesión nacional. Las preciosas danzas regionales y limeñas, también. Qué maravilla la marinera y el vals. Qué belleza el landó, el festejo, el tondero y la zamacueca. Qué sublime la danza de tijeras, el huaylarsh, el huayno y las más de 200 danzas andinas. Grandiosas las danzas que cada comunidad oriunda de la selva ostenta como orgullo cultural de sus pueblos, así conozcamos más la danza de la boa. Pero, ¿con esto es suficiente para ser y sentirnos peruanos?

 


 La historia, supuestamente común, es un ingrediente más sustantivo para construir identidad en torno a ¿una nación? En realidad, somos una superposición de varias y disímiles nacionalidades. Pero aun así, pensemos por un momento que somos una nación. La pregunta es: ¿Qué nos une? El Perú no es Lima pero la historia del Perú parece ser la historia de cómo Lima controló al resto del Perú. Y cuando decimos Lima decimos el grupo consolidado en el poder desde la época virreinal hasta nuestros días. Primero la oligarquía, que dominaba los feudos y haciendas donde los “indígenas”, negros y chinos eran maltratados al extremo y luego, los burgueses, cuyo control de la producción manufacturera y del sistema financiero se basaba en las ganancias producidas al pagar muy mal a sus operarios y obreros.

 En este paisajísticamente hermoso país, de golpes de estado, guerras interinas, traiciones entre miembros de un bando, transfugas, asesinatos y represión sistemática al pueblo o a los adversarios, de diferencias sociales muy marcadas entre los que tienen dinero y propiedades y los que no las tienen, dentro de la endémica corrupción que hemos vivido y vivimos,  ¿con qué o quiénes nos identificamos? ¿Qué tipo de ciudadanos peruanos somos? ¿Con o sin derechos? ¿Con o sin oportunidades? ¿Con o sin equidad y una diversidad que se respeta? ¿Con o sin presencia del estado en nuestras comunidades? ¿Con o sin justicia? ¿Con o sin agua y desagüe? ¿Con o sin luz? Y así desde hace siglos.

Es hora de plantear alternativas sólidas desde preguntas muy dolorosas pero cargadas de sentido para construir un país, no una nación, porque somos varias naciones en una y un solo grupo no puede arrogarse el derecho de someter a las demás. Para construir ese país que Mariátegui, Basadre, Degregori, Flores Galindo y demás compatriotas lúcidos creen posible: ¿Qué queremos? ¿Qué nos identifica? ¿Cómo lo hacemos?

 


¿Qué dicen? ¿Es posible? Pues “hay hermanos muchísimo que hacer”, nos sigue recordando César Vallejo y tantos peruanos que vislumbraron nuestro potencial natural y cultural, en su biodiversidad y pluriculturalidad. Sumemos, en vez de restar. Multipliquemos, en lugar de dividir, pero sin dejar de decir las cosas por su nombre. Reconocer dónde estamos y en qué nos hemos convertido, nos permitirá contar con un punto de partida claro y preciso. Les proponemos conversar abiertamente, en casa, en el colegio, entre estudiantes y profesores, entre el equipo docente y administrativo: ¿Qué significa ser peruana o peruano? Hasta pronto.

 

                                                                                           Carlos Ureña Gayoso

                                                                                            Integrante de EDUCALTER

 

(1)   Abraham Maslow, con este gráfico piramidal, sintetiza las necesidades que motivan las acciones humanas.

domingo, 17 de julio de 2022

¿Qué previene la Educación Sexual Integral?

En el Mini Noticiero La Encerrona, del 15 de junio de 2022, se mencionó el informe de Amnistía Internacional sobre la condición de la mujer en el Perú durante el 2021. Entre los datos del año pasado, se reporta que mil cuatrocientas treinta y cinco (1,435) niñas menores de 14 años fueron madres en nuestro país. De otra parte, las niñas, adolescentes y mujeres que asistieron a un centro de Emergencia Mujer denunciando violencia familiar fueron 140, 833, sin contar otra cantidad semejante o mayor que no denuncia por miedo a las represalias, afirma la misma fuente (1).   


El Comercio: Ilustración de archivo de Víctor Aguilar.

 

La Defensoría del Pueblo, en un artículo publicado en su página web el 01 de junio de este año, advierte sobre el incremento de casos de feminicidio durante el 2021. De los 146 crímenes registrados, la mitad fueron perpetuados por las parejas o ex parejas de las víctimas. La Defensoría recomienda afrontar “las causas estructurales de la violencia contra la mujer, tales como el machismo, la prevalencia de estereotipos y roles de género que justifican y desvalorizan la gravedad de estos hechos” (2). La Defensoría añade que en 19 de estos casos, la desaparición de las víctimas precedió al crimen. También expresó honda preocupación por otras 39 muertes violentas de mujeres, cuya investigación parte de la hipótesis de feminicidio. Además, fueron 123 tentativas de asesinato en las que –en buena hora-, la involucrada se libró del desenlace fatal y el agresor fue atrapado.

 

El canal televisivo France 24 informó, en enero del 2022, que de acuerdo a las cifras de la Defensoría del Pueblo del Perú al finalizar el año, en el 2021 fueron reportados 5,900 casos de mujeres desaparecidas. De ellas, 2,007 son adultas y 3,897 niñas y adolescentes según el Sistema de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio del Interior (3).

 

En todos los reportes, incluyendo los de La República y El Comercio, se expresa la enorme preocupación por el incremento anual de estos casos desgarradores que vienen sufriendo las mujeres peruanas y que, al margen de estadísticas comparativas entre países de la región o a nivel mundial, son muy graves de por sí (4 y 5). El Diario El Comercio, al igual que su homónimo digital argentino Infobae, colocan en sus titulares de primera página, el 09 y 07 de marzo del 2022 respectivamente, que en el Perú: “Cada semana asesinan a tres mujeres” (6).

 

Según Infobae, en febrero del presente año, “el Comité para la eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU denunció que el Perú sufre aún niveles muy altos de violencia contra las mujeres y de discriminación (…) a la hora de acceder a la justicia, donde existe por ejemplo, un sesgo de género en casos de feminicidio, acoso, o publicación de imágenes o videos con contenido sexual”.

 

El Comité de Naciones Unidas advierte, asimismo, sobre el alto número de uniones conyugales de menores de edad y lamenta los lentos avances del Perú en la meta de reducir los embarazos adolescentes en un 20%, afirma la misma fuente.


                                                                 
                                                      Embarazo adolescente. Foto archivo de Promsex

 

En el documento “De la Normativa a la Práctica”, elaborado por el Instituto Guttmacher y la Universidad Cayetano Heredia, que hemos comentado ampliamente en los artículos anteriores y a partir del cual se elaboró la Resolución Vice Ministerial Nª 169-2021 MINEDU sobre la Educación Sexual Integral para la Educación Básica Peruana, se reporta sobre las edades de inicio real de relaciones sexuales en los adolescentes, el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva, el uso de anticonceptivos, nacimientos no planeados, mortalidad materna y aborto, prevalencia y conocimiento de VIH/sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), violencia sexual y violencia basada en género, donde citan el estudio de Mujica para PROMSEX, como “Un estudio con datos de distintos países del mundo, (que) coloca a Perú como el país con la mayor tasa anual de denuncias de violación sexual en Sudamérica” (7).

 

La necesidad de educación sexual integral se esclarece por sí sola, como uno de los canales prioritarios para prevenir y contrarrestar los hechos enunciados, al revisar las cifras que venimos presentando. Si esto ocurre con las mujeres, en un momento histórico en el que ya se visibilizan muchos avances en equidad de derechos e igualdad de oportunidades, no hemos encontrado investigaciones serias y actualizadas sobre prejuicios y maltratos a poblaciones con otras orientaciones sexuales.

 

Finalmente, Susana Chávez, obstetra, especialista en salud y políticas públicas, directora de PROMSEX, Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, fue entrevistada por Paola Ugaz de #La Entrevista #La República, este año, dándonos un alcance profundo de los soportes estructurales de tantas iniquidades (8).   


                               Las personas como objetos sexuales. Foto archivo Promsex: Tráfico de personas

 

La sociedad peruana es muy compleja. Existen demasiados sectores y subgrupos, generando una fuerte tendencia a la división interna. La presencia de grupos económicos promoviendo y controlando a los partidos conservadores representados en el Congreso de la República y en todos los poderes del Estado, han llevado a una polarización entre posiciones de izquierda y derecha sin diálogo, ante la usencia de lineamientos de centro, nos explican la entrevistadora y la entrevistada, durante el diálogo que establecen.  

 

Los colectivos religiosos, que sustentan e integran dichos partidos conservadores, en colusión con la ultraizquierda, también extremadamente conservadora en términos de salud sexual y reproductiva, buscan aprobar leyes opuestas a la educación sexual. Estos subgrupos sociales vienen intentando estigmatizar el “Enfoque de Género” o “equidad entre hombres y mujeres”, tras generar miedos y suspicacia, rebautizando estas propuestas como “ideología de género”, en base a la homofobia que plantean, como si las orientaciones sexuales fueran “contagiosas” y/o “educables”.


En la entrevista de La República, las protagonistas del diálogo nos recuerdan que en los últimos 50 años han ocurrido cambios sustantivos en la sociedad civil, especialmente para las mujeres: 

-       Ha disminuido el índice de mortalidad en los partos.

-   La violación ya no es un crimen aceptado como responsabilidad adjudicada a la mujer, por provocar al hombre con su vestido o actitudes. También se ha reducido la impunidad de las violaciones “dentro del matrimonio o la convivencia”.

-      Las mujeres cuentan con mayores niveles de dignidad, integridad y autonomía, dejándose atrás el mito del “honor de la familia”, donde no se valorizaba a la mujer como ser humano, como persona total.

-       El mayor acceso a la educación y al trabajo trajeron independencia económica y con ella, mayor reconocimientos de sus capacidades, autocontrol del propio cuerpo y decisión respecto el número de hijos.

-        El machismo, como sustrato del estilo patriarcal de dominio social, viene siendo cuestionado.

-         El mito de las mujeres “malas” y “buenas”, que se encontraba a la base del machismo como idiosincrasia, donde las “mujeres malas” no llegan vírgenes al matrimonio y las “buenas” sí, ha perdido fuerza ideológica.

-        Existen hoy mayores libertades, mejor legislación y más espacios públicos donde las mujeres se desenvuelven con mayor competencia, con excepción de la población más pobre, que depende de la gestión y los servicios estatales para acceder a la igualdad de derechos y oportunidades, aunque con niveles variables de eficiencia. 

                                                                     Foto La República

 

La escuela, en términos ideales, debería siempre ser un espacio de protección frente a la violencia, así como de esclarecimiento de ideas. Entre estudiantes, entre las madres y padres de familia, así como entre docentes y demás miembros de la comunidad educativa, se puede conversar abiertamente y sin tapujos sobre temas tan naturales para la vida como la sexualidad humana y, a la vez, como parte de una formación integral a todo nivel, constituyéndose en el eje de prevención de las alarmantes cifras y datos revisados en el presente artículo del blog.

 


                                                                                        Carlos Ureña Gayoso

                                                                                                 Integrante de EDUCALTER

 

 

Referencias:

(1)    Informe de Amnistía Internacional sobre la condición de las niñas menores de 14 años. Presentado en el Mini Noticiero La Encerrona, del 15 de junio 2022 con motivo del predictamen de la Ley Nª 1520, que pone en riesgo el acceso al aborto por razones terapéuticas, estableciendo que la vida del concebido es prioritaria a la vida de la gestante. Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=fCxAQxYaqVg

(2)    Defensoría del Pueblo. Página web: https://www.defensoria.gob.pe/defensoria-del-pueblo-urgen-medidas-efectivas-para-detener-incremento-de-casos-de-feminicidio/

(3)    France 24. Página web:  

https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20220117-m%C3%A1s-de-5-900-mujeres-desaparecieron-en-per%C3%BA-durante-2021-seg%C3%BAn-informe 

(4)    Diario La República. Web: https://larepublica.pe/tag/feminicidio-en-peru/

(5)    Diario El Comercio, 09 de marzo del 2022. Sitio web: https://elcomercio.pe/peru/violencia-contra-la-mujer-cada-semana-se-registra-3-feminicidios-en-el-peru-dia-de-la-mujer-pnp-mimp-programa-nacional-aurora-del-ministerio-de-la-mujer-y-poblaciones-venerables-noticia/?ref=ecr

(6)    Infobae (Diario digital de actualidad y economía argentino). Artículo del 07 de marzo del 2022. Página web:

https://www.infobae.com/america/peru/2022/03/07/feminicidios-en-peru-cada-semana-asesinan-a-tres-mujeres-en-el-pais/

(7)    “De la Normativa a la Práctica: la Política de Educación Sexual y su Implementación en el Perú”. Centro de Investigación Interdisciplinaria en Sexualidad, Sida y Sociedad (CIISSS) de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), y Guttmacher Institute. Mayo 2017. Tomado de:

guttmacher.org/sites/default/files/report_pdf/de-la-normativa-a-la-practica-educacion-sexual-peru.pdf  

El estudio citado corresponde a: Mujica J, (2011). Violaciones Sexuales en el Perú 2000–2009: Un Informe Sobre el Estado de la Situación, Lima, Perú: Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (PROMSEX).

http://www.unfpa.org.pe/publicaciones/publicacionesperu/ PROMSEX-Violaciones-Sexuales-Peru-2000-2009.pdf.

No se ha encontrado estudios análogos al de Mujica donde se compare la incidencia por países, ni Latinoamericanos ni a nivel mundial.

(8)    La Educación Sexual en el Perú. Entrevista a Susana Chávez de PROMSEX. #La Entrevista#La República con Paola Ugaz. 2022 (Sin fecha precisa). Tomado de:

https://www.youtube.com/watch?v=4Z9l_bLWrWE

(9)    Redacción Gestión: Polémica ley censuraría la educación sexual integral y el enfoque de género. Entrevista a ministra de la mujer Diana Miloslavich (07/05/2022). Tomado de:

    https://conexionvida.pe/2022/01/20/polemica-ley-censuraria-la-educacion-sexual-integral-y-el-enfoque-de-genero/

(10)La República en Instagram: Desde el Poder Judicial y UNESCO respaldan enfoque de igualdad de género en las escuelas. Tomado de:

https://www.instagram.com/p/CdtCG-vsoR4/?utm_source=ig_web_copy_link

(11)La Vanguardia Redacción: Polémica en Perú por libros escolares que apelan a “virginidad conservada”. Tomado de:

https://www.lavanguardia.com/vida/20180625/45402418831/polemica-en-peru-por-libros-escolares-que-apelan-a-virginidad-conservada.html

(12)Tesis: Análisis de la Educación Sexual en los Textos escolares distribuidos por el Ministerio de Educación. Ana Lourdes Seminario. Universidad de Piura. Piura, 2013. Tomado de:

     https://pirhua.udep.edu.pe/handle/11042/1769

(13)Páginas web de ONU, UNESCO y OMS, sobre ESI, en especial del Fondo de Población de las Naciones Unidas para Población, UNFPA:

https://www.unfpa.org/es/educaci%C3%B3n-sexual-integral