lunes, 10 de abril de 2023

Diferentes maneras de ser inteligentes

Aunque las guerras y el maltrato sistemático al planeta Tierra parecieran indicar lo contrario, el sapiens es inteligente.

Incluso en ese terreno minado que implica la fabricación, venta, provocación de conflictos y utilización de armas o en relación a las industrias que envasan enormes cantidades de productos manufacturados, cuyos desechos resultan contaminantes a la larga, la sofisticación de las máquinas usadas o de la tecnología involucrada en dichos quehaceres destructivos estarían evidenciando la capacidad de adecuar el potencial humano al logro de los requerimientos básicos para la satisfacción de necesidades vitales, entre ellas una distorsionada idea de la paz y la seguridad basada en la disuasión y el amedrentamiento. Prácticamente todos los grandes inventos o descubrimientos han tenido algún tipo de vínculo con la guerra para, luego, ser empleados en tiempos de paz mejorando las condiciones de vida en general (1).

Ahora bien, en momentos de no guerra y apelando a una sentida aspiración humana mayoritaria, la de alcanzar ese ideal que propugna la “cultura de paz”, los inventos creados en escenarios bélicos y los elaborados en contextos pacíficos han puesto en evidencia la magnitud de esta singular, mas no exclusiva, competencia humana llamada “inteligencia” (2).


Pero veamos someramente: ¿Cómo se ha ido definiendo la inteligencia?

Definir la inteligencia es una labor polémica. El debate al respecto continúa vigente. Hay quienes plantean que es una facultad unitaria y universal de la mente humana y que puede ser medida a través de test psicológicos. Hay quienes piensan que es una suma de capacidades que permite a las personas ejercer diferentes competencias. Hay otros, por último, que proponen la no existencia de una inteligencia única y universal, sino que ésta es múltiple y versátil.

Cicerón (106-43 a.C) fue quien introdujo el término “inteligencia” al vocabulario universal. La definió como la capacidad intelectual de saber escoger, de elegir adecuadamente (inter = entre y legere = leer, escoger). Inteligente era el que comprende y decide siendo capaz de determinar los contextos y precisar los significados.

Binet y Simon (1905) fueron los primeros en inventar un sistema comparativo para medir la inteligencia a partir del pedido del gobierno francés, que había dado una ley de escolarización obligatoria, solicitándoles establecer un mecanismo que les permitiera identificar a los niños que requerían una atención especial. Así que diseñaron una escala métrica en la que comparaban las respuestas de un niño específico con las respuestas de todo el grupo de su misma edad. Introdujeron, para establecer las comparaciones, el concepto de Edad Mental o grado de desarrollo de la actividad cerebral en conjunto o inteligencia. Si eran coincidentes la edad mental y la cronológica, el coeficiente era 1 y 100 la media de lo que conocemos como Coeficiente Intelectual.  

La norma o normalidad se establece estadísticamente, es decir y tal como nos lo explican en la página web de Neuropediatra: “Las respuestas que nos darán tendrán una distribución normal –conocida como campana de Gauss– y se considerará que el número de respuestas correctas que dé la mayoría de niños de una edad determinada, es el equivalente a la edad cronológica”.

“Se considera que la inteligencia es normal cuando el CI de una persona está entre 85 y 115. Las personas con un CI por debajo de 85 empiezan a tener dificultades en su desempeño intelectual y se habla de discapacidad intelectual, por encima de 115 se habla de inteligencia superior”, redondean la explicación los autores de Neuropediatra (3).



El Coeficiente Intelectual medía y mide aspectos académicos ya que estas pruebas “nacieron” para solucionar temas educativos. Las inteligencias lógica, verbal y numérica o matemática eran las privilegiadas en estas pruebas o tests. Se creía que las capacidades de razonar y resolver problemas eran las claves de la inteligencia, una especie de elementos sustantivos de la inteligencia, presentes en todos los individuos, universales o generales en ese sentido. 

En 1920, Thorndike fue una voz solitaria cuando enfatizó las habilidades para comprender y motivar a otras personas como lo sustantivo de la “inteligencia social”. El mundo académico seguía fascinado frente al impacto que había tenido el método del coeficiente intelectual, así que sus ideas tendrían que esperar a que Wechsler y, más aún, Goleman, las retomaran.

Por su parte, Terman (1921), definió la inteligencia como la capacidad para pensar de manera abstracta. Se continuaba enfatizando la concepción unitaria y universal de la inteligencia. Igual pasó con Spearman (1927), quien estableció que el factor cognitivo general de la inteligencia, o factor G, es una habilidad fundamental que se encuentra presente en toda actividad mental y que energiza todas las tareas no automáticas.  El test de Raven, que tanto hemos utilizado en el colegio, mide específicamente este factor general de la inteligencia y los aspectos propiamente académicos ligados a la educación, las tres lógicas especialmente: verbal, matemática y lógica pura, a partir de elementos visuales y espaciales mediante una secuencia progresiva de matrices.


Todavía pasarían décadas hasta incorporar cuestiones relativas a la aplicación real de las competencias ligadas a la inteligencia. Además de los aspectos lógicos, matemáticos y verbales relativos al intelecto o el mundo académico, la incorporación de aspectos adaptativos, relaciones sociales, imaginación, creatividad, habilidades motoras, autonomía, autoestima y vida emocional demorarían un poco, pero, por fin, serían valoradas posteriormente como partes integrales de la inteligencia.

Ese proceso lo desarrolló Wechsler (1944), al definir la inteligencia como la capacidad para actuar con un propósito concreto, pensar racionalmente y relacionarse de forma eficaz con el ambiente, dejando claro –además-, que ningún test de inteligencia sería válido si no se tenían en cuenta aspectos emocionales, retomando los alcances pioneros de Thorndike y la inteligencia social. El mérito de este psicólogo rumano estadounidense fue el de diseñar pruebas psicológicas para adultos y niños donde convergen múltiples elementos o capacidades, convirtiendo la noción de inteligencia en una sumatoria de aspectos importantes que se correlacionan entre sí.

Al igual que la tendencia general, la sumatoria de aspectos correlacionados del Test de Wechsler permite establecer un coeficiente de aptitud general (CI), pero discrimina cinco dominios cognitivos específicos: (i) Comprensión verbal: semejanzas, vocabulario, información, comprensión. (ii) Viso espacial: cubos, puzles visuales. (iii) Razonamiento fluido: matrices, balanzas, aritmética. (iv) Memoria de trabajo: dígitos, secuencia de dibujos, letras y números. (v) Velocidad de procesamiento: claves, búsqueda de símbolos.

El esquema de Wechsler parece muy similar a otros centrados en la búsqueda de un coeficiente, pero la observación del comportamiento del evaluado antes y durante las pruebas, así como de su historia personal familiar, constituye una fuente información socio emocional muy relevante para comprender los resultados.

Jean Piaget (1952), define la inteligencia como la capacidad de mantener una constante adaptación de los esquemas del sujeto al mundo que lo rodea. Su comprensión de la inteligencia es bastante más dinámica y va adecuándose a los cambios y al movimiento permanente de los esquemas (estructuras mentales que pueden ser transportadas, sistematizadas y organizadas mediante el aprendizaje, la asimilación y la acomodación).  


Desde su enfoque, la psicología genética, Piaget considera la inteligencia humana como un proceso de índole biológica con anclajes en la herencia genética, valga la redundancia. El organismo vivo humano afronta un medio físico al cual necesita adaptarse. Para ello, con las estructuras biológicas y la capacidad de aprendizaje, asimila (incorpora a esquemas pre existentes) y acomoda (modifica los esquemas para adecuarse a las exigencias del medio), alcanzando la adaptación como resultado.

Esta reestructuración cognitiva permanente va logrando niveles de equilibrio, que vuelven a resquebrajarse ante nuevos conflictos cognitivos y así, sucesivamente, la inteligencia y el aprendizaje continúan ad infinitum.

Gardner (1983), dio un giro a las maneras de entender la inteligencia al plantear que no existe una noción unitaria o que abarque en un solo concepto la totalidad de esta cualidad humana, si no, que hay diferentes inteligencias de las que poseemos alguna más desarrollada o diferentes grados de combinación de varias de ellas a la vez. Son inteligencias independientes que aplican a los diversos campos vitales. La “Teoría de las Inteligencias Múltiples” de este autor, explicita que “al menos existirían ocho tipos distintos de inteligencia, cada uno adaptado a un área específica de la vida”, tal como nos explican en la página web “Concepto de” (4).

“Gardner y sus colaboradores podrían afirmar que Stephen Hawking no posee una mayor inteligencia que Leo Messi, sino que cada uno de ellos ha desarrollado un tipo de inteligencia diferente”, nos dice el psicólogo Bertrand Regader en la web de “Psicología y Mente” (5).

En el próximo artículo del blog del colegio profundizaremos en Gardner y sus ocho inteligencias, así como en Goleman (1995) y la inteligencia emocional. Pero baste decir aquí que las inteligencias intra e inter personales de Gardner presentan muchas analogías con la inteligencia emocional de Goleman.


La tesis doctoral de Wayne Payne, titulada “Un estudio de las emociones: el desarrollo de la inteligencia emocional”, significó la aparición del término en el universo científico. Diez años después, Goleman produciría un brillante tratado al respecto. 

Valeria Sabater (2022) de “La mente es maravillosa”, parafrasea a Goleman sobre la inteligencia emocional:

“De poco nos sirve un cerebro brillante y un elevado cociente intelectual si no entendemos de empatía, si no sabemos leer emociones propias y ajenas. Ser extranjeros del propio corazón y de esa conciencia social donde aprender a conectar, a gestionar el miedo y a ser asertivos es dejar de lado valiosas capacidades. Porque la inteligencia emocional es, lo queramos o no, un pilar esencial para ser felices” (6).

Otro aporte importe lo dio Stemberg (1986) con la Teoría Triárquica de la Inteligencia. En ella afirma que la inteligencia es multiforme, es decir, presenta una forma analítica, otra creativa y una última práctica.

Passer y Smith (2007) proponen que la inteligencia es la habilidad para adquirir conocimientos, pensar y razonar con eficacia, y manejarse en el entorno de modo adaptativo.

Esta última definición no está lejos de aquella que según internet, al pedirle información general sobre la inteligencia humana, coloca como una precisión general.

“Una definición de inteligencia que probablemente es la más apropiada en el estado actual de nuestros conocimientos es la siguiente: Inteligencia es un conjunto de habilidades cognitivas y conductuales que permite la adaptación eficiente al ambiente físico y social”.


 

En el próximo artículo, además de las propuestas de Gardner y Goleman, revisaremos en primer lugar, las características de la inteligencia, deslindándola de la inteligencia animal y de la artificia o cibernética. Hasta luego.

 

                                                                                     Carlos Ureña Gayoso

                    Integrante de EDUCALTER

 

(1)   En la página web de las Naciones Unidas, bajo el rubro “Paz, dignidad e igualdad en un planeta sano”,  puede leerse, en relación a la paz y la seguridad como primer enunciado que: “La principal motivación para la creación de las Naciones Unidas, cuyos fundadores habían sufrido la devastación de dos guerras mundiales, fue evitar las generaciones venideras del flagelo de la guerra. Desde su creación, se ha pedido ayuda a la ONU tanto para que evite que las disputas concluyan en guerra, como que ayude a restaurar la paz cuando los conflictos armados ya han estallado o que promueva la paz duradera en sociedades que acaban de salir de una guerra”.

Fuente: https://www.un.org/es/global-issues/peace-and-security

(2)  La UNESCO, en “Cultura de Paz y No Violencia”,  afirma que “La construcción de una cultura de paz y desarrollo sostenible es uno de los objetivos principales del mandato de la UNESCO. La formación y la investigación para el desarrollo sostenible están entre sus prioridades, así como la educación para los derechos humanos, las competencias en materia de relaciones pacíficas, la buena gobernanza, la memoria del Holocausto, la prevención de conflictos y la consolidación de la paz”. Estos son los componentes de la Cultura de Paz promovida por las Naciones Unidas, de la que la UNESCO es la oficina especializada en Educación, Ciencia y Cultura. 

        Fuente: https://es.unesco.org/themes/programas-construir-paz

(3)     Página web de Neuropediatra: https://neuropediatra.org/2016/02/01/que-es-la-inteligencia/

(4)     Fuente: https://concepto.de/inteligencia/#ixzz7xKX33dUI

(5)     Bertrand Regader (2015). “La Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner”. En Psicología y Mente. Fuente: https://psicologiaymente.com/inteligencia/teoria-inteligencias-multiples-gardner

(6)     Valeria Sabater (2022). “Daniel Goleman y su teoría de la inteligencia emocional”. En La Mente es Maravillosa. Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/daniel-goleman-teoria-la-inteligencia-emocional/


miércoles, 15 de marzo de 2023

Homenaje a las mujeres

El 06 de marzo comenzó el año lectivo 2023. Estudiantes, familias en el caso de las y los más pequeños, docentes, directivos y administrativos, se reencontraron en los diferentes ambientes del colegio, pasaron a sus respectivos salones para asistir, multitudinariamente, a la Asamblea General por el inicio de clases hacia el final de la primera jornada escolar del año.


 

Dos días después, el mundo conmemoraría la gesta de cientos de mujeres por sus derechos e igualdad en el Día Internacional de la Mujer.

Desde el blog del Colegio La Casa de Cartón nuestro más profundo homenaje a las mujeres de la Comunidad Educativa del colegio. Mujeres que con sus actitudes e inteligencia han hecho palpable que son responsables y juiciosas a la hora de defender no solo sus derechos y libertades, sino la vida de sus hijas e hijos y la supervivencia planetaria de nuestra especie.

Quizás las nuevas generaciones no sepan y algunos mayores hayan olvidado que la humanidad tuvo que luchar primero, para afrontar después, que todos los seres humanos, de la especie sapiens, eran iguales entre sí. La antropología social y varias escuelas filosóficas desde el siglo XVI hasta el XVIII planteaban que las etnias americanas, africanas, de Oceanía y algunos sectores alejados de Asia no eran propiamente humanas, que les faltaba “alma” o que no eran “inteligentes”, y así sustentaban “razones” que llevaron a los europeos y norteamericanos a difundir la idea de que ellos eran los más, sino los únicos, inteligentes del planeta. Dominaron el mundo, con ese cuento, durante seis largos siglos (y lo siguen intentando). Las pruebas de ADN han demostrado que todos los sapiens somos fundamentalmente iguales y que las diferencias en especialización de funciones se deben al contexto geográfico y cultural, aunque todos somos capaces de todo lo que permita nuestro potencial como especie.

De manera análoga, a lo largo de toda la historia de la humanidad, los pueblos han valorado al jefe o líder guerrero y algo después, a los sacerdotes que “hablaban” con las divinidades. La mujer, en la cueva o choza criando a los descendientes y preparando la comida. Prácticamente todas las religiones sustentan una cosmovisión machista y patriarcal donde los profetas varones son los que tienen el privilegio de contactar con el Dios que cada religión propone y suelen afirmar que primero se creó al hombre y de una costilla (aspecto muy secundario) se formó a la mujer.


 

Conforme evolucionaban nuestras sociedades, las mujeres empezaron a luchar por la igualdad de derechos y prerrogativas dado que varios pueblos fueron tan guerreros o sacerdotales como las sociedades gobernadas exclusivamente por hombres. Existen evidencias muy antiguas, de Mesopotamia, Fenicia y  Egipto, de Esparta en Grecia, de las míticas amazonas o de las mujeres Celtas, que desde la prehistoria las mujeres reivindicaban la igualdad de derechos y libertades ya que realizaban las mismas funciones que los hombres de manera similar o mejor (1).

Pero es recién en el siglo XIX en que las mujeres empiezan a alcanzar logros –con alto costo en vidas al igual que en la Edad Media donde enviaban a la hoguera a la mayoría de féminas pensantes-, en cuanto mejores condiciones de trabajo, derecho al voto e igualdad entre los sexos. Se conmemora el 08 de marzo de 1857, dado que en ese día, las trabajadoras del sector textil de Nueva York protestaron en una masiva manifestación callejera, por la igualdad de salarios respecto a los de los hombres (ellas ganaban la mitad por el mismo trabajo), contra las duras condiciones de trabajo y contra el trabajo infantil. La represión fue brutal pero creó un precedente. Las socialistas norteamericanas organizaron más huelgas y manifestaciones hasta que, en 1909 con la huelga de las “camiseras” y en 1911, con el incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist, que dejó un espantoso saldo de 123 obreras y 23 obreros carbonizados, de edades entre 14 y 23 años, las autoridades de EEUU tuvieron que ceder y adecuar las leyes a las demandas sociales, laborales, económicas y políticas de las mujeres. Ya se había celebrado en 1909 el primer Día Internacional de la Mujer, con repercusiones en Nueva York y Chicago.

En Europa ocurrieron eventos no tan cruentos, pero de una envergadura similar, que propiciaron cambios orientados al reconocimiento de la igualdad de derechos de las mujeres. Las socialistas europeas realizaron la Primera Conferencia Internacional de Mujeres en Alemania (Stuttgart), abogando por el sufragio femenino. En 1910, en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Dinamarca (Copenhague), se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Las mujeres rusas, durante la Revolución Bolchevique (1917), también aportaron gestas heroicas por la igualdad de derechos y participación ciudadana en equidad.

Recién en 1975 la Organización de Naciones Unidas instaura la fecha del 08 de marzo como Día Internacional de la Mujer. Los derechos de las mujeres, laborales, políticos, socio culturales, económicos y reproductivos son exactamente idénticos a los de los hombres. Varones y damas son estrictamente iguales salvo la evidente diferencia sexo anatómica. En cuanto a género, si bien se dan diferentes orientaciones, en términos de inteligencia, habilidades y competencias no se han comprobado disparidades sino, todo lo contrario, tremendas equidades. Pero es ideológicamente que se nos ha querido encasillar en roles y estereotipos que han generado las inequidades de género (2).

En el próximo artículo revisaremos las múltiples maneras de ser inteligentes y que cubren por igual a hombres, mujeres y otras orientaciones. Recordaremos el modelo del cuadrante cerebral de Herrmann sobre los estilos de pensamiento y aprendizaje, así como los postulados de Gardner sobre las inteligencias múltiples y las de Goleman sobre la inteligencia emocional, que enriquecieron enormemente el conocimiento sobre las distintas formas de aprender que tenemos las personas.

Hasta luego.

                                                                                    Carlos Ureña Gayoso

                    Integrante de EDUCALTER


Notas: 

(1)    En Internet existe abundante información al colocar en los buscadores palabras o frases tipo: Día Internacional de la Mujer, Enfoque de Género, Equidad de Género, Derechos Sexuales y Reproductivos, Igualdad de Derechos, Mujeres y similares.

(2)    Entre mayo y junio del 2022 se publicaron en este blog tres artículos sobre la Educación Sexual Integral que aluden al tema de la salud sexual y reproductiva al que tiene derecho toda mujer contemporánea. Además –y muy especialmente-, nos ha sido de enorme utilidad revisar las páginas web de National Geographic y de las Naciones Unidas.

 

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/el-origen-del-8-de-marzo-como-dia-internacional-de-la-mujer_12468

https://www.un.org/es/observances/womens-day/background

 


jueves, 2 de marzo de 2023

El Constructivismo Pedagógico y el Colegio La Casa de Cartón

Al igual como nos pasó al trabajar simultáneamente las actitudes, habilidades, destrezas y conocimientos a través de los proyectos, y que posteriormente la Escuela de Chicago las denominó “competencias”, nos ocurrió con nuestra pedagogía activa participativa, a la que luego la historia de la educación sistematizaría a partir del trabajo de un grupo de estudiosos y tipificaría como “constructivista”. Veamos.

En las reflexiones del equipo docente, al preparar los diseños en 1983 e implementar la propuesta pedagógica a partir de 1984 con la apertura del local escolar, revisábamos frecuentemente la Teoría del Aprendizaje de Jean Piaget. Los estadios evolutivos de la cognición humana, que había generalizado para todos los niños a partir de las observaciones en sus propios hijos, la tipificación de la inteligencia como instrumento de adaptación psicológica mediante las nociones de esquema, acomodación y asimilación, la íntima ligazón entre pensamiento y lenguaje, así como los contextos que favorecían el paso de una moral heterónoma a una de corte autónomo, -con todo lo que implicaba en términos de dejar atrás el egocentrismo y socializar en un clima de afecto y respeto para lograr la autonomía y la autoestima-, nos impresionaron profundamente e incluimos algunos de sus criterios en nuestra propuesta pedagógica.

Piaget sería considerado el padre de la Psicología Genética o de la Epistemología Evolutiva, y quien planteó los cimientos de la Pedagogía Constructivista (1). Si se pudiera resumir tantísimos alcances educativos que contiene el constructivismo pedagógico en una idea fuerza fundamental, podría decirse que este enfoque considera al aprendiz como el protagonista que construye sus conocimientos y desarrolla su inteligencia a partir del movimiento y la exploración activa y simbólica del entorno, con ayuda de los demás, en colectividad.

 

Fuente: https://docentesaldia.com/2022/04/24/constructivismo-que-es-autores-y-ejemplos/

 

Luego revisaríamos a Bruner, de quien habláramos en el artículo anterior (2), sobre el descubrimiento, la sorpresa y el despliegue total de la curiosidad natural al favorecer experiencias de aprendizaje que potencien al máximo la exploración del entorno tanto social como natural.

Por su parte, Lev Vygotsky plantea que fomentar la participación proactiva de las y los aprendices con el ambiente que les ha tocado vivir, en colaboración mutua, es la manera más fluida de afirmar procesos cognitivos y aprendizajes sólidos, ya que la cognición es fruto de la colaboración. Las actividades compartidas permiten interiorizar las estructuras o esquemas de pensamiento y comportamiento del grupo cultural de pertenencia o de la sociedad en la que se encuentran. Este es el meollo de la Teoría Socio Cultural de este psicólogo ruso, admirador de Piaget y continuador de su obra, alimentando la pedagogía constructivista con sus aportes.

El contexto es sumamente relevante, instaurándose un criterio pedagógico que nos sirve como referente por ahora indiscutible: lo que es válido en un determinado grupo cultural puede no serlo en otro. El rol del adulto o del compañero que ha alcanzado ciertas competencias en ese contexto es acortar la brecha entre lo que un estudiante ya es capaz de hacer y lo que todavía no puede realizar por sí mismo. A esa brecha o distancia, se le denomina “zona de desarrollo próximo” y gracias a este concepto se puede evaluar mejor y plenamente el potencial de los aprendices.



Noten los lectores la cercanía existente entre estos lineamientos y la propuesta de La Casa de Cartón basada fundamentalmente en la solidaridad y el compartir. La solidaridad ha sido definida operacionalmente en el Ideario del colegio como “una actitud que induce a responder a las necesidades humanas con sensibilidad y sentido de justicia, a partir de la identificación y valorización de la propia dignidad y la de los demás, complementando la autorrealización con la realización colectiva” (3). Como desagregado de dicha actitud solidaria se incluye la valorización y el respeto, la sensibilidad, la convivencia e integración, el servicio a los demás y la responsabilidad planetaria, componentes que permiten consolidar los ejes transversales de ciudadanía democrática y ecología sostenible. Asimismo, en el colegio se promueve mucho el que aquellos chicos o chicas que han consolidado ciertos aprendizajes, sean referente para sus compañer@s y compartan su saber con aquell@s que necesitan apoyo. En suma: aprender a enseñar.

Por último, aunque son más los autores pedagogos y psicólogos constructivistas, revisaremos someramente las ideas educativas de Ausubel. Darle significatividad al aprendizaje es uno de los lineamientos que se encuentra más intrincado con la propuesta pedagógica de La Casa de Cartón. Para Ausubel el énfasis estaría puesto en diseñar las sesiones de aprendizaje partiendo de los conocimientos y habilidades cognitivas con que ya cuentan los y las aprendices. Al sumar a lo que ya saben, nuevas ideas o métodos prácticos, el aprendizaje se hace significativo para quien busca respuestas a sus inquietudes y construye su propia “sabiduría”.

La Teoría del Aprendizaje Significativo de este psicólogo norteamericano consiste en averiguar qué saben, conocen y comprenden los y las estudiantes para, a partir de allí, diseñar la forma de proponerles experiencias que enriquezcan sus saberes, los que al ser añadidos a lo que ya han aprendido, adquieren una significatividad que canaliza apropiadamente el interés y curiosidad del aprendiz. La idea central es que el verdadero conocimiento solo aparece cuando los nuevos aprendizajes (contenidos o saberes), adquieren significado porque se relacionan práctica y teóricamente con los saberes previos.

En el Colegio La Casa de Cartón, intuitivamente antes de asumir algunas pautas del aprendizaje significativo con plena consciencia, los principios pedagógicos que adoptamos nos llevaron a una práctica pedagógica encaminada a dar significado al proceso de aprendizaje. El afecto, el ejemplo, la actividad, el partir de la realidad para comprenderla y estudiarla y volver a ella para aplicar lo aprendido, considerando los intereses y necesidades de las y los estudiantes. Todo ello dentro de un ambiente pautado democráticamente para construir saberes con espíritu científico, indagando metódicamente y utilizando pertinentemente la tecnología disponible, de manera lúdica o divertida, globalizando y viendo las interrelaciones entre conocimientos y permitiendo que cada quien vaya a su ritmo y haga su mejor esfuerzo en el empeño de escudriñar la vida en sus múltiples facetas para ir aprendiendo de ella, constituyen los principios pedagógicos del Colegio La Casa de Cartón. Principios bastante cercanos a lo que hemos revisado someramente de los pedagogos constructivistas.  

En Primaria fue más viable incluir los principios pedagógicos en su totalidad, así como aplicar algunos lineamientos de la pedagogía constructivista, enfatizando especialmente el protagonismo de los aprendices en el proceso. En Secundaria el reto se hizo mayor por las válidas expectativas de las familias y los mismos estudiantes de acceder al sistema de educación superior, pero igual, terminan su formación en el colegio habiendo aprendido a conocer, a hacer, a vivir juntos y a ser, tal como postula Jaques Delors a los expertos de la UNESCO, en “La Educación encierra un tesoro” (4).

Qué bueno constatar que seguimos por buen camino en cuanto la pedagogía que se aplica en el colegio. Sigamos esforzándonos por mantenernos a la vanguardia de la educación nacional, innovando creativamente y compartiendo solidariamente lo que nos viene funcionando como teoría y práctica educativas. Felicitaciones al equipo que lo hace posible.  

Hasta luego.

 

                                                                                     Carlos Ureña Gayoso

                        Integrante de EDUCALTER

 

 

Referencias

 

(1) Bajo el nombre “Constructivismo Pedagógico”, “Pedagogía Constructivista” o, sencillamente, “Constructivismo”, las y los lectores pueden encontrar innumerables títulos y referencias en Internet. Son mayores aún los resultados si buscamos por autor: Jean Piaget, Lev Vygotsky, Jerome Bruner, David Ausubel, entre otros.   

(2) “Aprender por descubrimiento”. Blog del Colegio La Casa de Cartón. 16 de febrero del 2023.

(3) Ideario del Colegio La Casa de Cartón. Última versión del proceso de actualización realizado por EDUCALTER bajo la conducción de Susana de Vivanco. EDUCALTER, 2022.

(4) La Educación encierra un tesoro, informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI (compendio). Jaques Delors. UNESCO 1996. En: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000109590_spa

 

jueves, 16 de febrero de 2023

Aprender por descubrimiento

Desde los albores del Colegio La Casa de Cartón y por las edades de las niñas y niños que atendíamos, favorecer experiencias de descubrimiento de la realidad fue un factor trascendente de la propuesta pedagógica. Partir de las vivencias que nuestros estudiantes tenían como personas, como hijos y como integrantes de una familia determinada, asistiendo a una escuela específica, y dentro de un contexto socio-político, era el punto de partida en la formulación de los proyectos que se desarrollarían y de las sesiones de aprendizaje a ser diseñadas e implementadas.


Estaban, los y las estudiantes, y estábamos, las y los docentes, iniciando un modelo educativo en el que las chicas y chicos serían los protagonistas de sus procesos de aprendizaje y en el que el equipo docente se encontraba escudriñando métodos, teorías y prácticas pedagógicas acordes con las ideas iniciales del proyecto escolar. Todos nos encontrábamos descubriendo nuevas maneras de educar y éramos educados, a su vez, (o mejor dicho reeducados) por estas modalidades novedosas.

Partir de la experiencia personal para elaborar, con ayuda de las familias, la línea de tiempo de la historia de cada estudiante y de sus familias, o entrevistar al abuelito o abuelita y preguntarles cómo se conocieron y enamoraron, a los padres para saber cuánto tiempo estuvieron de novios y cómo así decidieron tener hijos (tenerlos a ellos), dónde vivieron y cómo era la localidad donde se radicaron, por poner algunos ejemplos, abría paso a los trabajos sobre historia y geografía enmarcados dentro del proyecto familia y comunidad, por mencionar uno de estos proyectos.

En el proyecto La Ciudad los horizontes se ampliaban y salíamos a recorrer las calles aprendiendo a cruzarlas sin peligro y con precaución, a respetar las señales de tránsito, los cruceros peatonales, a tomar buses, a reconocer los distintos tipos de establecimientos y cómo las familias de ellos las necesitaban, en cualquier barrio, para abastecerse de lo básico para vivir. Observábamos las diferencias y desigualdades de los barrios y también aprendíamos a valorar lo privilegiados que éramos al contar con parques y juegos cercanos, al tener el verde de los jardines tan a mano, al poder satisfacer prácticamente todas nuestras necesidades como personas, incluyendo la educación. Visitábamos al alcalde del distrito y al de Lima Metropolitana, ingresábamos al Estadio Nacional y en grandes caminatas de descubrimiento, incursionábamos del Parque de los Héroes, al de los Bomberos, hasta llegar a la meta final: El Parque de Lince.  

En uno de esos recorridos y salidas, con ayuda de movilidades de familiares y amigos, llegamos a la Universidad Católica a participar de una sesión experimental de química, donde tanto niños, niñas y adultos quedamos maravillados al ver cómo una flor era convertida en vidrio al ponerla en contacto con el nitrógeno, por referir uno de los experimentos que nos mostraron. Los paseos por el Parque Las Leyendas resultaban fabulosos: diversión y juegos, alegría y aprendizaje, descubrimiento del mundo animal dentro del proyecto la granja y los animales, por añadir otro ejemplo.


La idea de fondo era canalizar, hacia la búsqueda de información, la curiosidad natural que traían los estudiantes. Desplegar al máximo esas ganas de conocer y de saber, que habíamos observado se reducía en otras instituciones educativas, al reprimir el movimiento y la comunicación entre escolares y entre ellos y los adultos (profesoras, profesores y familiares) que los acompañaban en los paseos de descubrimiento. Nosotros queríamos fomentar el “avispero” al que aludía Mariano, nuestro cofundador y director,  cuando se refería a que los chicos y chicas puedan conversar y moverse al aprender, rompiendo el molde del estudiante “entornillado” a una silla y mirando al frente a escuchar (obligado) el monólogo del profesor, dentro de un esquema desquiciadamente pasivo, acrítico y mata curiosidades.

Además del “avispero” y entre otras muchas ideas alternativas, Mariano nos propuso la lectura de Jerome Brunner, uno de los seguidores de Piaget, con propuestas que desde la psicología cognitiva, daban un lugar central al aprendizaje por descubrimiento, promoviendo que los estudiantes adquieran por sí mismos los conocimientos. Piaget, Brunner, Ausubel, Vigotsky y demás científicos, a quienes revisaremos en el próximo artículo, serían reconocidos mundialmente dentro de lo que actualmente se conoce como el modelo pedagógico constructivista.

Ya sea en las salidas y visitas, así como en las actividades en el salón o en los diferentes ambientes del colegio, el equipo docente favorecía la observación consciente y metódica, la apreciación de la inmensa variedad de sonidos, la manipulación de objetos de toda índole y textura, la apreciación de olores y sabores, el cerrar los ojos para agudizar los sentidos, tanto hacia dentro como hacia afuera. Desarmar algo e intentar volver a armarlo, comprender para qué sirven los distintos objetos, descubrir cómo y por qué funcionan, cuál es el sentido de las actividades que realizamos o el por qué las personas nos comportamos de determinadas maneras, para qué las responsabilidades, los acuerdos grupales y los retos personales, la historia, la matemática, el deporte y la escritura, entre otras, nos son necesarias, y cómo así fueron y son parte de un acercamiento cuestionador y exploratorio del mundo que nos rodea en las tantísimas áreas que nos ofrece. 


 Hoy, el equipo docente se encuentra reflexionando y sacando lecciones del año pasado y de los años anteriores, para preparar experiencias de aprendizaje llenas de significatividad, pasión y sorpresa para que nuestros estudiantes puedan descubrir, comprender, interpretar y desenvolverse de manera libre, solidaria, creativa e indagadora de las verdades que encierra, en el mundo que nos está tocando vivir y en este hermoso aunque polémico país en el que somos y estamos.

¿Cómo podemos brindarles en casa, ahora que están de vacaciones, ocasiones para descubrir algún aspecto de la vida cotidiana casera, familiar o de alguna persona en particular, miembro de la familia o amigo muy cercano? Los constructivistas generan un conflicto cognitivo para, a partir de él, indagar por respuestas plenas de sentido e información. Por ejemplo, tus hijas e hijos pueden “saber” que mamá o papá (o la abuela o el abuelo) son médicos, ingenieros o vendedores en el mercado. Además de saber el nombre del oficio o de la profesión, ¿comprenden, al más alto nivel, de qué se trata la actividad laboral del familiar en cuestión? El conflicto cognitivo sería: ¿Qué exactamente hace tal familiar como vendedor, como médico o como ingeniero? O, ¿Qué significa ser “ama de casa”? ¿También sería posible que exista un “amo de casa”? ¿Por qué sí y por qué no?

Dependiendo de las edades de nuestras hijas o hijos, ¿no podríamos llevarlos y que nos acompañen en un día de nuestras labores para que vean con nitidez qué es lo que hacemos? Es uno de tantísimos ejemplos posibles. Sugerimos darle cuerda a la creatividad este verano.

Hasta luego.

 

                                                                             Carlos Ureña Gayoso

            Integrante de EDUCALTER


lunes, 30 de enero de 2023

Consigna veraniega

Las consignas que promueve el Colegio La Casa de Cartón sirven como recurso metodológico para reforzar las actitudes, habilidades y destrezas que se están desarrollando en determinado periodo académico. En plenas vacaciones y disfrutando del verano limeño, las familias y docentes pueden extender el trabajo de la última consigna del año que pasó, dada su significativa importancia en la valoración de diferentes estilos de aprendizaje, en particular, y de la diversidad humana, en general, así como en la estimación de la pedagogía del ensayo error que contiene. Veamos.

 La consigna del tercer trimestre afirma que: “Tenemos distintas formas de aprender” y que “el error es una oportunidad para crecer”. Desde sus inicios, el colegio favoreció el aprendizaje por descubrimiento, el aprender haciendo, el jugar aprendiendo y el aprender jugando, el trabajo activo participativo, el protagonismo de los estudiantes en el proceso de construcción de saberes a partir de lo que conocían previamente. Todas estas posibilidades y variadas maneras de enfocar y desplegar las sesiones de aprendizaje se basaron en los aportes que la Escuela Activa y el Constructivismo, principalmente, le dieron a la Educación y que el colegio fue incorporando como principios pedagógicos.


De forma paralela a las contribuciones de los diversos enfoques o escuelas, los tipos de pensamiento definidos por Piaget de acuerdo el estadio de desarrollo evolutivo, el modelo del cuadrante cerebral de Herrmann sobre los estilos de pensamiento y aprendizaje, así como los postulados de Gardner sobre las inteligencias múltiples y las de Goleman sobre la inteligencia emocional, enriquecieron enormemente el conocimiento sobre las distintas formas de aprender que tenemos las personas.

Con todos estos referentes en mente y recordando el artículo de Benjamín Alfaro, estudiante de tercero de secundaria, sobre “La consigna y su aplicación dentro de 3er y 4to ciclo”, que fuera publicado en diciembre del 2022 en la “Revista de La Casa de Cartón” (1), podremos apoyar a nuestras hijas e hijos, a nuestros estudiantes de toda edad, a desarrollar las más variadas maneras de aprender en casa y de forma divertida, este verano. En los próximos números del blog revisaremos los planteamientos fundamentales y les haremos llegar sugerencias.


El otro aspecto que abarca la última consigna se refiere a aprender de los errores que cometemos, así como de visualizarlos como oportunidades de crecimiento y no como  fracasos o pérdidas de tiempo. La actitud positiva y los valores de honestidad, receptividad y buena voluntad, que componen la libertad y la búsqueda de verdad, se encuentran presentes al asumir los equívocos como retos a superar. Aprender del error implica disminuir el ego y la soberbia para aceptar que, como seres humanos somos falibles y nos equivocamos. Si nuestra actitud tiende al perfeccionismo y al ego inflado, ni siquiera somos capaces de reconocer los errores cometidos y nuestra terquedad nos puede llevar del error al horror, convirtiendo algo sencillo en tremendo problema por negligencia y negación. Pero si nos aceptamos como personas falibles, con luces y sombras, con cualidades y defectos, ante cada error cometido podemos encontrar una lección de vida, un aprendizaje significativo basado en la propia experiencia que quede acuñado, vivencialmente en nuestro ser y que nos será de utilidad filosófica y práctica el resto de nuestra vida. La sola existencia en este mundo es una gran maestra y aprender de los errores nos lleva a fiarnos de la experiencia, propia y ajena, como fuente de sabiduría.

Aquella o aquel que pretenda no equivocarse o ser perfecto, cosa muy dudosa, o nunca se atrevió a intentarlo, la pasividad y el miedo campearán soberanos en su estrecho mundo. Pero aquellos que intentamos, que nos atrevemos y ensayamos, que nos exponemos al error, a equivocarnos y ser vulnerables, definitivamente tendremos la oportunidad de crecer en seguridad, confianza, amor propio o autoestima y sabiduría. Nos hace mejores personas en última instancia.


La valoración de la diversidad de aprendizajes y de los errores como fuente de saber, también nos pueden servir, continuando con la lógica del artículo anterior de este blog, a aceptar y valorar la diversidad en general y a repensar la famosa definición de locura que nos alcanzara Einstein en su momento. Él decía que “locura es repetir los mismos errores esperando resultados diferentes”.

En el colegio y a nivel de equipo docente, en las casas y dentro de los múltiples y variados entornos familiares, en nuestra vida personal y en la vida social, política y económica de nuestro país: ¿Valoramos las distintas maneras de aprender, de ser, de comportarnos y manifestarnos? ¿Reconocemos y valoramos las diferencias, incluyéndolas, o excluimos sin más a los que nos son ni aprenden como nosotros? ¿Nos sentimos o creemos diferentes, mejores o peores que otros? (2) ¿Aprendemos de los errores que cometemos o cometimos y cambiamos nuestros patrones de conducta? O por el contrario ¿repetimos el mismo error esperando resultados diferentes? ¿Lo que nos ocurre como personas o como familia, nos está pasando a nivel de país? ¿Qué dicen?


Fuerte abrazo a tod@s. 

 

                                                                                                                             Carlos Ureña Gayoso

                                                                                                                        Integrante de EDUCALTER

 

 

(1)   “Tenemos distintas formas de aprender, el error es una oportunidad para crecer”. La consigna y su aplicación dentro de 3er y 4to ciclo. Benjamín Alfaro (3ro secundaria). Revista de La Casa de Cartón. Año 38 N-53. Diciembre 2022.

(2)    Complementariamente, ver los interesantes artículos:

-    “El racismo presente en las elecciones presidenciales: Un fenómeno social aceptado en nuestro país”, de Luciana Engblom Gallo.

-       “La xenofobia en instituciones educativas que nos rodea” (sic), de Alonso Antu Santander Pérez. Y

-    “Crítica al género y descubrimiento de más identidades”, de Aiden Calderón Cruzado. Los tres son estudiantes del 3ro. de secundaria, quienes han publicado en la “Revista de La Casa de Cartón”, del mismo año, número y fecha que mencionamos en (1).