miércoles, 29 de agosto de 2018
El Aprendizaje por proyectos en en colegio La Casa de Cartón
El Colegio La Casa de Cartón se propuso, para este año escolar 2018, reforzar el método de trabajo por proyectos. Los cuatro ciclos se embarcaron en esta ambiciosa tarea. En el siguiente artículo les contamos al detalle esta experiencia.
Descarga el artículo aquí
lunes, 16 de julio de 2018
Recomendaciones prácticas para cuidar el ambiente
En La Casa de
Cartón estamos esforzándonos para que todas las personas que forman parte de la
Comunidad Educativa del colegio, puedan aportar con un grano de arena a cuidar
el medio ambiente. No se trata de que alguien
se convierta en obsesivo de la preservación del planeta, pero sí de que sea un
ciudadano ambiental, consciente del aporte que puede realizar como individuo,
como miembro de una familia respetuosa y cuidadosa de su entorno y como parte
de una colectividad que promueve que nos demos cuenta y realicemos algunos
cambios frente a hábitos descuidados que terminan siendo riesgosos para todos.
Conoce más de este tema en el artículo de hoy. Clic en la imagen para acceder.
miércoles, 27 de junio de 2018
Ciudadanía ambiental y alimentación responsable
Consideraciones sobre el uso del agua, la contaminación ambiental y la alimentación. Estos y otros temas se abordan en la nueva entrega de nuestro blog institucional. Al final del artículo, el lector encontrará enlaces a las fuentes de información que le permitirán ampliar la información.
Para ver el artículo, haga clic en la imagen.
Para ver el artículo, haga clic en la imagen.
jueves, 4 de enero de 2018
RESURGE LA ESPERANZA PARA LOS PANTANOS DE VILLA
El
viernes 01 de diciembre del 2017 se realizó el Primer Festival
Ecológico "Vecinos y Escuelas cuidamos los Humedales”, en el local
del Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa del Servicio Nacional de
Áreas Naturales Protegidas-SERNANP.
![]() |
| Panorámica del local del SERNANP en Chorrillos: El Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa |
Desde
las 8 de la mañana empezaron a llegar las delegaciones de estudiantes de
primaria y secundaria de 15 Instituciones Educativas aledañas a este último
refugio natural de vida silvestre que le queda a Lima, ubicado en el distrito
de Chorrillos.
Las
instituciones educativas expositoras fueron instalándose en los respectivos
stands al tiempo que los colegios visitantes iban llegando e iniciaban el
recorrido, con avistamiento de aves y escuchando las reseñas explicativas sobre
los humedales que, tanto el personal del SERNANP como de Interpretación del
Patrimonio Perú - IPP, fueron brindándoles.
Se
había convocado, mediante cartas y visitas, así como a través del apoyo de la
UGEL 07, a 30 Instituciones Educativas - IIEE (19 estatales y 11 particulares),
de las cerca de 50 IIEE de gestión pública y privada que existen alrededor de
los espejos de agua que conforman Los Pantanos de Villa. El refugio de vida
silvestre fue visitado por 15 IIEE (12 públicas y 3 particulares). Los colegios
estatales asistentes fueron: Santa Teresa de Villa, Andrés Avelino Cáceres, María Auxiliadora, José Olaya Balandra, Mateo Pumacahua, José María Arguedas, Santa
Rosa, Santa Isabel, Los Inkas, Túpac Amaru II, Brígida Silva de Ochoa y el
Colegio Santo Domingo, de gestión particular.
Estas
Instituciones educativas recorrieron las instalaciones del SERNANP, ubicada
entre las Alamedas Los Horizontes y Don Emilio, justo detrás del Colegio El
Aleph, que expuso para los visitantes, los trabajos de indagación científica
realizados por estudiantes de segundo grado de primaria, sobre la profundidad
de las lagunas de los humedales. También expuso la IE Julio César Tello Rojas
de Mirones, auspiciada por la empresa UNICÓN, sobre la conformación y prácticas
medio ambientales que realizan las Brigadas Ecológicas en su escuela y
comunidad.
![]() |
| El Consejo Estudiantil – COES, del Colegio La Casa de Cartón, explicando las características del Circuito Ecológico de la escuela. |
El Colegio
La Casa de Cartón, representado por el Consejo Estudiantil, expuso respecto el
circuito ecológico con 8 estaciones que los estudiantes manejan en el colegio y
sobre el enfoque de ciudadanía ambiental que se promueve como eje transversal.
Además,
participaron como expositores los representantes del Museo de Historia Natural
de la Universidad de San Marcos - UNMSM, del Área de Conservación Regional
Humedales de Ventanilla del Gobierno Regional del Callao, de las dependencias
del SERNANP: la Zona Reservada Lomas de Ancón, la Reserva Nacional de Lachay, los Hinchas de la Conservación y el Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa.
Asimismo, nos acompañaron la Universidad Científica del Sur – UCSUR y la Dirección General de Educación
Intercultural Bilingüe del MINEDU, que fue representada por dos maestros sacerdotes
andinos, quienes realizaron la Ofrenda a la Madre Tierra con la que se inició
la ceremonia central.
![]() |
| Expertas de la Asociación Interpretación del Patrimonio Perú – IPP y de la empresa UNICÓN guiando a las delegaciones por el local del SERNANP |
Participaron
en total 243 personas, 186 sumando docentes y estudiantes de las IIEE y 57 de
entidades diversas, quienes recorrieron el local pasando por la “Piedra del
Tiempo” y el “Pozo de los Deseos”, instalados por el SERNANP, pasando por los
paneles explicativos hasta llegar a los diferentes stands, donde las
instituciones expositoras exhibían sus trabajos o relataban sus experiencias de
investigación con resultados prácticos. Luego los visitantes observaban a las aves
mediante visitas guiadas a la laguna principal (al borde de la Alameda Premio
Real), retornando para atender las funciones de títeres o dar una vuelta por la
réplica en miniatura de la laguna ubicada dentro del local, con juncos, totoras
y grama rodeándola. Pero, ¿cuál fue la idea detrás de tantas iniciativas para
preparar el festival que les estamos comentando?
El
SERNANP ha conformado un Comité de Gestión para involucrar a la población alrededor
de Los Pantanos de Villa y que asuma, con ellos, la responsabilidad de atender
los diferentes problemas que podrían ocasionar la depredación, el maltrato y
hasta riesgos de extinción de especies o de zonas enteras de dicha área
natural. El Comité de Gestión conformado cuenta además de las autoridades
(presidencia y vice presidencia), con cuatro coordinaciones para hacer
operativo su trabajo preventivo: la Coordinación de Responsabilidad Social, la Coordinación
de Relaciones con la Comunidad, la Coordinación de Investigación y la de
Educación Ambiental.
La
Coordinación de Educación Ambiental (liderada por el Colegio La Casa de
Cartón-EDUCALTER) y sus aliados (IPP, UGEL 07 y SERNANP), buscaba generar un
espacio de encuentro interinstitucional, que comprometa a las IIEE estatales y
particulares participantes en la promoción de acciones de preservación y
cuidado medio ambiental, especialmente de los humedales de Chorrillos.
Asimismo, se quería identificar y dar a conocer a las IIEE con Municipios
Escolares y Brigadas Ecológicas activas, con motivación para trabajar en
conjunto el próximo año 2018; así como empresas, grupos de artesanos y otras
entidades estatales o particulares representativas, comprometidas con el
cuidado del medio ambiente e interés en preservar el Área Natural Protegida
(ANP) Los Pantanos de Villa.
Finalmente,
se trataba de generar las condiciones adecuadas para conformar una red de IIEE,
con posible respaldo de las entidades no educativas (empresas, artesanos,
municipios, universidades), que participe en los encuentros de intercambio de
experiencias entre docentes y/o en jornadas de capacitación – formación; así
como en las reuniones de intercambio entre Municipios Escolares y brigadistas
ecológicos, con miras a la formación de guarda parques, de acuerdo al Proyecto
de Educación Ambiental a ser formulado por el Colegio La Casa de Cartón y su
asociación promotora EDUCALTER, para la Coordinación de Educación Ambiental del
Comité de Gestión del SERNANP.
El proyecto recogerá lo expresado por las IIEE participantes en el primer
festival, en relación al deseo de sumar esfuerzos entre las instituciones educativas estatales y las
particulares, ubicadas en la zona de amortiguamiento del área natural
protegida, con el objeto de efectuar actividades preventivas ante desastres
naturales, de conservación, de educación ambiental, de uso turístico recreativo
e interpretativo de los humedales, así como de promoción de indagaciones
científicas para los estudiantes y docentes de las IIEE participantes. Renace
la esperanza para Los Pantanos de Villa.
![]() |
| Estudiantes del Colegio El Aleph en plena explicación. A la derecha: los titiriteros del SERNANP enseñan responsabilidad medio ambiental a través del arte |
domingo, 10 de septiembre de 2017
Programar por competencias (2da parte)
¿Cuál es el Perfil del Egresado? ¿Qué competencias se trabajan en las Instituciones Educativas, IIEE, para alcanzar dicho perfil? ¿Cuáles son los enfoques transversales que insumen el trabajo por competencias en un diseño curricular?
Con esas preguntas terminamos la entrega anterior sobre este mismo tema. Retomándolo ahora nuevamente, veamos cuáles son los lineamientos que destaca el Currículo Nacional, CN, sobre el Perfil del Estudiante que egresará de la Secundaria en cualquier colegio público o privado. En ese documento rector de la Educación Básica, se afirma que:
“… el Currículo Nacional de la Educación Básica visibiliza y da forma al derecho a la educación de nuestros estudiantes al expresar las intenciones del sistema educativo, las cuales se expresan en el Perfil de egreso de la Educación Básica, en respuesta a los retos de la actualidad y a las diversas necesidades, intereses, aspiraciones, valores, modos de pensar, de interrelacionarse con el ambiente y formas de vida valoradas por nuestra sociedad. Asimismo, el Currículo apunta a formar a los estudiantes en lo ético, espiritual, cognitivo, afectivo, comunicativo, estético, corporal, ambiental, cultural y sociopolítico, a fin de lograr su realización plena en la sociedad.
De esta manera, el Currículo Nacional de la Educación Básica plantea el Perfil de egreso como la visión común e integral de los aprendizajes que deben lograr los estudiantes al término de la Educación Básica. Esta visión permite unificar criterios y establecer una ruta hacia resultados comunes que respeten nuestra diversidad social, cultural, biológica y geográfica. Estos aprendizajes constituyen el derecho a una educación de calidad y se vinculan a los cuatro ámbitos principales del desempeño que deben ser nutridos por la educación, señalados en la Ley General de Educación, tales como: desarrollo personal, ejercicio de la ciudadanía, vinculación al mundo del trabajo para afrontar los incesantes cambios en la sociedad y el conocimiento”[1].
* El estudiante se reconoce como persona valiosa y se identifica con su cultura en diferentes contextos.
* El estudiante propicia la vida en democracia a partir del reconocimiento de sus derechos y deberes y de la comprensión de los procesos históricos y sociales de nuestro país y del mundo.
* Asume la interculturalidad, la equidad de género y la inclusión como formas de convivencia para un enriquecimiento y aprendizaje mutuo. Se relaciona armónicamente con el ambiente, delibera sobre los asuntos públicos, sintiéndose involucrado como ciudadano, y participa de manera informada con libertad y autonomía para la construcción de una sociedad justa, democrática y equitativa.
* El estudiante practica una vida activa y saludable para su bienestar, cuida su cuerpo e interactúa respetuosamente en la práctica de distintas actividades físicas, cotidianas o deportivas.
* El estudiante aprecia manifestaciones artístico-culturales para comprender el aporte del arte a la cultura y a la sociedad, y crea proyectos artísticos utilizando los diversos lenguajes del arte para comunicar sus ideas a otros.
* El estudiante se comunica en su lengua materna, en castellano como segunda lengua y en inglés como lengua extranjera de manera asertiva y responsable para interactuar con otras personas en diversos contextos y con distintos propósitos.
* El estudiante interpreta la realidad y toma decisiones a partir de conocimientos matemáticos que aporten a su contexto.
* El estudiante gestiona proyectos de emprendimiento económico o social de manera ética, que le permiten articularse con el mundo del trabajo y con el desarrollo social, económico y ambiental del entorno.
* El estudiante aprovecha responsablemente las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) para interactuar con la información, gestionar su comunicación y aprendizaje.
* El estudiante desarrolla procesos autónomos de aprendizaje en forma permanente para la mejora continua de su proceso de aprendizaje y de sus resultados.
* El estudiante comprende y aprecia la dimensión espiritual y religiosa en la vida de las personas y de las sociedades.[2]
En relación a los enfoques transversales, que alimentan o brindan insumos articuladores al conjunto de áreas del currículo, el MINEDU plantea los siguientes ejes:
1. Enfoque de Derechos: calidad, democracia, libertad y responsabilidad, diálogo y concertación, conciencia de DDHH y Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
Nótese la similitud de planteamientos
entre el Currículo Nacional y los que postula el Colegio La Casa de Cartón. El
lector puede acceder a la página web del colegio para cotejar nuestra propuesta
pedagógica con la que desde este año se estructura el currículo nacional.
Es en función de estas “coincidencias”, que reflejan el trabajo realizado con el Ministerio de Educación, por diferentes instituciones emblemáticas de la sociedad civil, tales como el Foro Educativo, Educa, el Consejo Nacional de Educación, los sindicatos de docentes, entre las más destacadas, así como la asesoría ministerial que brindaron algunos líderes de proyectos educativos alternativos o innovadores al MINEDU; que el colegio manifestó a la Comunidad Educativa de La Casa de Cartón la decisión de adecuar los lineamientos de evaluación, a los criterios y estándares del Currículo Nacional 2017.
Transcribimos aquí la comunicación que el colegio envió a las familias dentro de la Carpeta Familiar entregada a inicios de este año.
EVALUANDO POR COMPETENCIAS Repensando nuestra forma de evaluar El Ministerio de Educación publicó el año 2016 el nuevo Currículo Nacional, producto de una labor de recojo de años de información de cómo y qué aprenden nuestros estudiantes y del análisis e intercambio de experiencias de profesionales de la educación y de otras áreas afines.
Este nuevo currículo resume el perfil de egreso del estudiante, las líneas transversales, las competencias, las capacidades y el enfoque educativo que se pretende desarrollar en el sistema escolar peruano. El equipo docente del colegio se ha informado, analizado y debatido las innovaciones, alcances e implicancias de esta propuesta y ha contrastado la práctica docente con los planteamientos del nuevo currículo.
De este análisis, se concluye que en su mayoría existen coincidencias tanto en el perfil, en las líneas transversales como en la orientación y expectativas planteadas en cada área curricular, debido a que La Casa de Cartón y el nuevo currículo se han nutrido de las mismas fuentes, los mismos autores o planteamientos educativos. Sin embargo, se han encontrado nuevos elementos que el colegio se ha retado a incluir y desarrollar, resultando la más significativa la evaluación por competencias.
Una competencia se entiende como una facultad que tiene una persona de combinar un conjunto de capacidades a fin de lograr un propósito específico en una situación determinada, actuando de manera pertinente (MINEDU: 2017) y que se espera logre al finalizar su escolaridad. Por cada área se estima que hay tres a cuatro competencias (aunque en algunos casos hay dos), cuya expectativa de logro se establece por cada ciclo escolar, las que a su vez, se distribuyen en cada uno de los años académicos.
Es en función de estas “coincidencias”, que reflejan el trabajo realizado con el Ministerio de Educación, por diferentes instituciones emblemáticas de la sociedad civil, tales como el Foro Educativo, Educa, el Consejo Nacional de Educación, los sindicatos de docentes, entre las más destacadas, así como la asesoría ministerial que brindaron algunos líderes de proyectos educativos alternativos o innovadores al MINEDU; que el colegio manifestó a la Comunidad Educativa de La Casa de Cartón la decisión de adecuar los lineamientos de evaluación, a los criterios y estándares del Currículo Nacional 2017.
Transcribimos aquí la comunicación que el colegio envió a las familias dentro de la Carpeta Familiar entregada a inicios de este año.
EVALUANDO POR COMPETENCIAS Repensando nuestra forma de evaluar El Ministerio de Educación publicó el año 2016 el nuevo Currículo Nacional, producto de una labor de recojo de años de información de cómo y qué aprenden nuestros estudiantes y del análisis e intercambio de experiencias de profesionales de la educación y de otras áreas afines.
Este nuevo currículo resume el perfil de egreso del estudiante, las líneas transversales, las competencias, las capacidades y el enfoque educativo que se pretende desarrollar en el sistema escolar peruano. El equipo docente del colegio se ha informado, analizado y debatido las innovaciones, alcances e implicancias de esta propuesta y ha contrastado la práctica docente con los planteamientos del nuevo currículo.
De este análisis, se concluye que en su mayoría existen coincidencias tanto en el perfil, en las líneas transversales como en la orientación y expectativas planteadas en cada área curricular, debido a que La Casa de Cartón y el nuevo currículo se han nutrido de las mismas fuentes, los mismos autores o planteamientos educativos. Sin embargo, se han encontrado nuevos elementos que el colegio se ha retado a incluir y desarrollar, resultando la más significativa la evaluación por competencias.
Una competencia se entiende como una facultad que tiene una persona de combinar un conjunto de capacidades a fin de lograr un propósito específico en una situación determinada, actuando de manera pertinente (MINEDU: 2017) y que se espera logre al finalizar su escolaridad. Por cada área se estima que hay tres a cuatro competencias (aunque en algunos casos hay dos), cuya expectativa de logro se establece por cada ciclo escolar, las que a su vez, se distribuyen en cada uno de los años académicos.
Este nuevo enfoque plantea un énfasis en la evaluación formativa; es decir, la evaluación del proceso mismo de aprendizaje, entendida esta como una retroalimentación constante que ayude a mejorarlo y en donde el estudiante se sienta más comprometido con el proceso. De ahí que, el equipo docente hará más explícita la importancia de la evaluación del proceso y señalará los logros, avances y dificultades en este proceso aprendizaje.
Por lo tanto, los sílabos de cada curso darán énfasis a aquellas actividades que formen parte del proceso de aprendizaje (exposiciones, tareas, trabajos de investigación, productos materiales, prácticas de unidad, etc.), además de diversificar los instrumentos de evaluación.
Resulta claro, para todas y todos los docentes, que para poder evaluar por competencias es preciso programarlas, diseñar actividades que las promuevan y hacer el seguimiento, considerándolas. En la próxima entrega, última de esta saga, revisaremos los estándares propuestos, los niveles de desempeño y las maneras de evaluar por competencias. Buen viaje y feliz campamento a todos los estudiantes y a sus profesores y profesoras. Tras los viajes y campamentos, disfruten de sus vacaciones. Hasta pronto.
lunes, 7 de agosto de 2017
Programar por competencias
Desde que se planificó el
colegio, en 1983, y al empezar a funcionar como tal, en el 84, La Casa de
Cartón formuló sus programaciones escolares considerando tres grandes áreas o
campos de objetivos: los actitudinales, los de habilidades intelectuales y los
de destrezas.
Los objetivos
actitudinales implicaron el trabajo de formación de hábitos positivos, en
inicial y primeros grados de primaria, como base para generar disposiciones
favorables en nuestras y nuestros estudiantes; y que estas actitudes positivas,
que involucraban aspectos afectivos y sociales, se conviertan en valores
conforme iban creciendo y llegando a la adolescencia, donde se planteaban temas
vitales fundamentales respecto su existencia y definían la escala axiológica
que los acompañaría de por vida.
Los
objetivos de habilidades intelectuales supusieron establecer las capacidades
cognitivas básicas, que la escuela tendría que promover, para que las y los
estudiantes pudiesen acceder al mundo del conocimiento siendo protagonistas del
proceso de aprendizaje. La idea era y es potenciar al máximo la curiosidad
natural como para que, por sí mismos, busquen la información en todo tipo de
fuentes. Que pregunten, que averigüen, que indaguen o investiguen de acuerdo a
intereses, necesidades y posibilidades. Que, en suma y dicho en un lenguaje más
moderno, desarrollen altos niveles de motivación como para construir
aprendizajes con sus profesoras y profesores.
Los
objetivos de destrezas corporales y artísticas entrañaron la utilización eficaz
del cuerpo, en especial de las manos, para plasmar y expresar en productos
tangibles, tanto las buenas disposiciones o actitudes, como las habilidades, en
logros de aplicación práctica. La psicomotricidad, la educación corporal o física,
los talleres de arte y las comisiones productivas, junto con las
responsabilidades diarias, permitieron y permiten que los saberes sean útiles y
verificables en las acciones concretas del vivir cotidiano.
Mientras los
niños y niñas cursaban los niveles de inicial y primaria, resultaba más
sencillo e integrador articular los tres grandes objetivos (actitudes,
habilidades y destrezas) mediante el método de proyectos. Dicho método engarza
los tres campos en simultáneo y permite utilizar las mismas actividades para
desplegar facultades de las tres áreas. En 1990, cuando la primera promoción
llegó a primero de secundaria, se continuó con los proyectos y se reforzó la
investigación científica sin rigidez en el método, sino con flexibilidad y
ludismo, más bien, para pasar del juego al trabajo y del trabajo al juego y,
así, mantener la integralidad de la propuesta pedagógica de La Casa de Cartón.
Mientras
aumentaron los grados de secundaria y con el alumnado en segundo o tercer año,
se tomó la decisión de afrontar los retos que planteaba el diseño curricular de
esa época, con cantidades ingentes de contenidos, así como las expectativas de
las familias en torno a si sus hijos podrían cursar estudios superiores al
terminar la escolaridad. Se optó por incorporar cursos o asignaturas,
actualmente áreas, al horario y mantener un proyecto anual por año de
secundaria, que fuese holístico y mantuviese el abordaje interdisciplinar y la
búsqueda de logros en los tres grandes campos de objetivos que el colegio
promovía.
Sin
llamarlo así y de manera incipiente, estuvimos apuntando al trabajo por
competencias. Articular el plano socio afectivo o actitudinal, el plano
intelectual cognitivo de las habilidades, que involucra a los conocimientos; y
el plano pragmático de la acción que implica las destrezas, fue bautizado como
trabajo o programación por competencias.
A finales de
la década de los 80 e inicios de los 90, el empresariado multinacional y los
administradores de empresas, especialmente los gerentes de lo que se denominaba
“recursos humanos”, pusieron en boga tendencias productivas conocidas como
“calidad total” o “búsqueda de la excelencia”. En ese contexto, los Chicago
Boys, un grupo de economistas y administradores de esa ciudad propusieron
trabajar, de forma integral y con miras a elevar la productividad y las
ganancias, las disposiciones de ánimo hacia el trabajo y la empresa, las
capacidades o aptitudes del personal a su cargo y los conocimientos requeridos
para desempeñar óptimamente la función de cada cual dentro de la organización.
A este modelo se le conoció como enfoque por competencias.
Las ideas de “calidad total”, “búsqueda
de la excelencia” y “competencias”, se extendieron a todos los ámbitos de la
vida humana y llegaron, también, a la educación. En la Encuesta PISA (Programa
Internacional para la Evaluación de Estudiantes, diseñada en 1999 y aplicada en
el 2000 por primera vez), no se evaluaron grados ni materias escolares, sino
competencias: comprensión lectora, habilidad para resolver problemas
lógico-matemáticos y de ciencias naturales.
Es recién en
el 2017, con el Currículo Nacional para la Educación Básica que se incorpora en
un fraseo global y único, para aspectos específicos, el esquema o modelo de
competencias escolares.
El Currículo Nacional para la Educación Básica ha
significado ponerse a la altura de las tendencias ya consolidadas en los tiempos
actuales, incorporando en la educación peruana una serie de propuestas y
postulados que rigen los proyectos educativos y curriculares de los países más
avanzados en materia de derechos ciudadanos, participación democrática, cuidado
del medio ambiente, salud y educación. Constituye una herramienta moderna y de
alta calificación para planificar las áreas de aprendizaje desde una óptica que
implica considerar las competencias, esa suma de capacidades que se integran en
cada persona y le permiten resolver problemas diferentes; que implica articular
hábitos, actitudes y valores con habilidades intelectuales, destrezas y
conocimientos, desde y con una participación activa del aprendiz; que se centra
en el perfil del estudiante al egresar, al tiempo que establece niveles graduales
de desarrollo de las competencias, también llamados “estándares de aprendizaje”
y que considera como un proceso permanente y autogestionario el proceso de aprender-enseñar.
Veamos las cuatro definiciones curriculares clave
sobre las que se estructura este modelo curricular: competencias, capacidades,
estándares de aprendizaje y desempeños.
Competencia: “Se define como la
facultad que tiene una persona de combinar un conjunto de capacidades a fin de
lograr un propósito específico en una situación determinada, actuando de manera
pertinente y con sentido ético. Ser competente supone comprender la situación que
se debe afrontar y evaluar las posibilidades que se tiene para resolverla. Esto
significa identificar los conocimientos y habilidades que uno posee o que están
disponibles en el entorno, analizar las combinaciones más pertinentes a la
situación y al propósito, para luego tomar decisiones y ejecutar o
poner en acción la combinación seleccionada.
Asimismo, ser competente es combinar también
determinadas características personales, con habilidades socioemocionales que
hagan más eficaz su interacción con otros. Esto le va a exigir al individuo
mantenerse alerta respecto a las disposiciones subjetivas, valoraciones o
estados emocionales personales y de los otros, pues estas dimensiones influirán
tanto en la evaluación y selección de alternativas, como también en su
desempeño mismo a la hora de actuar”[1].
Capacidades: “Las capacidades son recursos para actuar de manera competente.
Estos recursos son los conocimientos, habilidades y actitudes que los
estudiantes utilizan para afrontar una situación determinada. Estas capacidades
suponen operaciones menores implicadas en las competencias, que son operaciones
más complejas.
Los conocimientos son
las teorías, conceptos y procedimientos legados por la humanidad en distintos
campos del saber. La escuela trabaja con conocimientos construidos y validados
por la sociedad global y por la sociedad en la que están insertos. De la misma
forma, los estudiantes también construyen conocimientos. De ahí que el
aprendizaje es un proceso vivo, alejado de la repetición mecánica y memorística
de los conocimientos preestablecidos.
Las habilidades hacen
referencia al talento, la pericia o la aptitud de una persona para desarrollar
alguna tarea con éxito. Las habilidades pueden ser sociales, cognitivas,
motoras.
Las actitudes son disposiciones o tendencias para actuar de
acuerdo o en desacuerdo a una situación específica. Son formas habituales de
pensar, sentir y comportarse de acuerdo a un sistema de valores que se va
configurando a lo largo de la vida a través de las experiencias y educación
recibida”.
Estándares de
aprendizaje: “Son descripciones del desarrollo de la competencia en
niveles de creciente complejidad, desde el inicio hasta el fin de la Educación
Básica, de acuerdo a la secuencia que sigue la mayoría de estudiantes que
progresan en una competencia determinada. Estas descripciones son holísticas
porque hacen referencia de manera articulada a las capacidades que se ponen en
acción al resolver o enfrentar situaciones auténticas.
Estas descripciones definen el nivel que se espera puedan alcanzar
todos los estudiantes al finalizar los ciclos de la Educación Básica. No
obstante, es sabido que en un mismo grado escolar se observa una diversidad de
niveles de aprendizaje, como lo han evidenciado las evaluaciones nacionales e
internacionales y que muchos estudiantes no logran el estándar definido. Por
ello, los estándares sirven para identificar cuán cerca o lejos se encuentra el
estudiante en relación con lo que se espera logre al final de cada ciclo,
respecto de una determinada competencia.
En ese sentido, los estándares de aprendizaje tienen por propósito
ser los referentes para la evaluación de los aprendizajes tanto
a nivel de aula como a nivel de sistema (evaluaciones nacionales, muestrales o
censales)” [2].
Estándares
|
EBR / EBE[3]
|
LCC
|
Nivel
8
|
Nivel destacado
|
Nivel esperado al finalizar el Ciclo IV
|
Nivel
7
|
Nivel esperado al final del ciclo VII
|
|
Nivel
6
|
Nivel esperado al final del ciclo VI
|
Nivel esperado al finalizar el Ciclo III
|
Nivel
5
|
Nivel esperado al final del ciclo V
|
Nivel esperado al finalizar el Ciclo II
|
Nivel
4
|
Nivel
esperado al final del ciclo IV
|
|
Nivel
3
|
Nivel
esperado al final del ciclo III
|
Nivel
esperado al finalizar el Ciclo I
|
Nivel
2
|
Nivel
esperado al final del ciclo II
|
|
Nivel
1
|
Nivel
esperado al final del ciclo I
|
Desempeños: “Son descripciones específicas de lo que hacen los estudiantes
respecto a los niveles de desarrollo de las competencias (estándares de
aprendizaje). Son observables en una diversidad de situaciones o contextos. No
tienen carácter exhaustivo, más bien ilustran actuaciones que los estudiantes
demuestran cuando están en proceso de alcanzar el nivel esperado de la
competencia o cuando han logrado este nivel.
Los desempeños se presentan en los programas curriculares de los
niveles o modalidades, por edades (en el nivel inicial) o grados (en las otras
modalidades y niveles de la Educación Básica), para ayudar a los docentes en la
planificación y evaluación, reconociendo que dentro de un grupo de estudiantes
hay una diversidad de niveles de desempeño, que pueden estar por encima o por
debajo del estándar, lo cual le otorga flexibilidad”.
¿Cuál es el Perfil del Egresado? ¿Qué competencias se trabajan en
las Instituciones Educativas, IIEE, para alcanzar dicho perfil? ¿Cuáles son los
enfoques transversales que insumen el trabajo por competencias en un diseño
curricular?
No se pierda la próxima entrega de “Programar por competencias”, que
les alcanzaremos en breve. Hasta pronto.
Carlos Ureña Gayoso
Equipo EDUCALTER
[1] Todas las citas, entre comillas, han sido tomadas del
Capítulo III: Definiciones clave que sustentan el Perfil de egreso, entre las
páginas 35 a 45; del Currículo Nacional para la Educación Básica. MINEDU. Lima,
2017.
[2] Los ciclos en la educación básica no coinciden con los
ciclos que maneja La Casa de Cartón. Las equivalencias son:
La Casa de Cartón - LCC
|
Educación Básica Regular – EBR
|
Ciclo I
|
Ciclos II y III
|
Ciclo II
|
Ciclos IV y V (mitad)
|
Ciclo III
|
Ciclos V (la otra mitad) y VI
|
Ciclo IV
|
Ciclo VII
|
[3]
“*En el caso de la modalidad de Educación Básica Especial, los
estudiantes con discapacidad intelectual severa o no asociada a discapacidad
tienen los mismos estándares de aprendizaje que reciben los estudiantes la
Educación Básica Regular. La institución educativa y el Estado garantizan los
medios, recursos y apoyos necesarios, así como las adaptaciones curriculares y
organizativas que se requieren”.
miércoles, 19 de abril de 2017
La Minka del Colegio La Casa de Cartón
El próximo sábado, 22 de abril, las madres y padres de familia, con sus hijas e hijos, liderados por el equipo docente y administrativo del colegio, se reunirán en el local escolar para participar en la segunda actividad multitudinaria de la escuela: la Minka 2017.
Usualmente, se realizan cuatro grandes eventos anuales, donde se espera la presencia de la comunidad educativa en pleno: la primera reunión de familias (antes del inicio de clases, fines de febrero o inicios de marzo), la minka escolar (en abril), la celebración del aniversario del colegio (en agosto); y la ceremonia de clausura del año lectivo (en diciembre).
La minka del Colegio La Casa de Cartón es una fiesta de trabajo compartido. Las autoridades escolares y los docentes establecen una agenda de acciones necesarias para mejorar algún aspecto del ciclo, del salón de sus hijos o del colegio en su totalidad: pintar o barnizar paredes, carpetas o el muro perimétrico, limpiar la huerta, resanar el mobiliario, contribuir a la decoración del aula o de la escuela, por poner algunos ejemplos. También puede haber talleres de capacitación en áreas de interés para las familias: alimentación saludable, fabricación de objetos útiles con material reciclado, visitas a los Pantanos de Villa para pintar las aves observadas al regresar a la escuela o para ver algún video y reflexionar sobre su importancia en la vida de las aves migratorias, entre otros talleres. Los familiares y sus hijas e hijos van conformando los equipos de trabajo o integrando los grupos para los talleres y proceden a realizar las actividades requeridas.
Mientras tanto, los estudiantes de quinto de secundaria, que conforman la promoción, con el apoyo de sus parientes, preparan los alimentos y bebidas que permitirán brindar las fuerzas para empezar el trabajo, en el caso de los que desayunan en el colegio; o reparar las energías de los participantes y generar un momento de descanso compartido, a la hora del almuerzo.
Las autoridades del colegio convocan a los asistentes en dos momentos clave: al inicio, para organizar las actividades del día y celebrar el pago a la tierra; y hacia el final del evento, para compartir entre todos los resultados alcanzados.
Minka y ayni en la vida comunitaria ancestral y actual
La minka de La Casa de Cartón busca, asimismo, recuperar las antiguas tradiciones comunitarias de nuestros ancestros, donde el trabajo compartido, la solidaridad y la gratitud encontraban cauces concretos para expresarse.
La minka era, y todavía es, el trabajo colectivo que se realizaba y realiza para asuntos colectivos en las comunidades campesinas, donde participan todos los integrantes de la misma. El ayni es, análogamente, el trabajo comunitario pero dirigido a una familia en particular. Minka y ayni representan una modalidad de relación reciproca donde todos se ayudan entre todos. Las leyes de reciprocidad e intercambio que contienen, configuraron y configuran la solidaridad comunitaria de los pueblos ancestrales y rurales del Perú. Viene a ser el equivalente de lo que nos enseña ese tradicional cuento de la “Sopa de piedra”, donde la persona que no tiene más que la olla sin nada qué cocinar, pasa casa por casa pidiendo una colaboración y los demás, van aportando una cebolla por ahí, una zanahoria por allá, hasta que se prepara y sirve, para todos los colaboradores, una exquisita sopa con variados vegetales.
Minka y ayni constituyen modalidades de trabajo dentro de la organización económica de las comunidades rurales andinas y amazónicas. “Si yo no ayudo, nadie me ayuda y si nadie me ayuda no puedo vivir. La comunidad me necesita y yo necesito a la comunidad”; vendría a ser la idea de fondo, de tipo económico, que se encuentra en el sustento de ambos tipos de trabajo. Pareciera romántica a nuestros ojos, pero es un estilo íntimamente ligado a la supervivencia.
Para profundizar un poco más en estos conceptos, haga click aquí y accederá al documento “Organización económica inca: minka, ayni y mita”, tomada de la página historiacultural.com.
Los valores que se evidencian en las minkas, ya sean las ancestrales, las actuales en las comunidades campesinas o las escolares, son, a saber: la solidaridad (valor supremo del colegio), la reciprocidad, la cooperación mutua, la ayuda multilateral entre personas o grupos de personas, el sentimiento de pertenencia a una colectividad; el vislumbrar lo particular dentro de una comunidad, así como el visualizar el impacto de valores colectivos en cada persona en particular. Incluso hay quienes plantean que la espiritualidad andina se enaltece con la práctica de la minka y el ayni dado que significa anteponer las necesidades colectivas o de otros, antes que los intereses personales. Ese desprendimiento dignifica a la persona y se plasma en un servicio útil y desinteresado . Sin embargo, insistimos que es una estrategia de supervivencia, ya que las personas y las autoridades, ya sea en la minka familiar o en la comunitaria, se apoyan mutuamente en actividades que no pueden realizar individualmente o en grupos pequeños.
Vigencia de la Solidaridad
Durante la reciente “Emergencia Nacional”, causada por el desborde de ríos y generación de huaycos en distintos lugares de nuestra patria, especialmente en la costa norte y centro del país, y que ahora se extiende a la selva peruana, cabe resaltar, el resurgimiento espontáneo y generoso de la solidaridad como fuente de apoyo entre las personas y grupos, así como de los sentimientos de unión y cooperación mutua para reconstruir las zonas afectadas.
Sobre los desastres que todos hemos visto por la televisión o internet y que, por desgracia, algunos de nuestros familiares, amigos o compañeros de trabajo, han vivido directamente, siendo parte de los damnificados por la cercanía de sus viviendas a los ríos y zonas vulnerables inundadas, se han escrito muchos artículos o se han presentado diversos reportajes con testimonios e imágenes atroces de la destrucción causada por la naturaleza desbordada y por la mala ubicación de viviendas en zonas por donde discurre el agua cuando hay exceso, aunque pasen años sin que se activen estos cauces.
No vamos a insistir en ese aspecto del gravísimo problema recién experimentado, ni de la actuación o no de las autoridades nacionales, regionales o locales involucradas, ni de las fuerzas armadas y policiales, ni de los bomberos y defensa civil, ni de su papel en esta situación tan delicada y comprometedora. Tan solo mencionar que ha habido casos de decidida y eficiente intervención de las autoridades y de los grupos de soporte social mencionados y, en otros lugares, se les ha extrañado, por decirlo con suavidad.
Queremos enfatizar más bien, el aspecto solidario, positivo y humano dentro de este desolador escenario que hemos sufrido. Como pocas veces se ha visto, se ha movilizado toda la población para ayudar a los damnificados: mediante colectas o entrega voluntaria de tiempo y esfuerzo, la gente ha apoyado a los demás a superar o paliar el horrendo trance. Parecía incluso que el Perú se había unido, que como dicen los slogans del gobierno, el “Perú, (era/es) una sola fuerza”. Si a las manifestaciones de solidaridad les sumáramos planificación y organización, cualidades de una democracia participativa, se podría evitar que año a año, siendo éste el más intenso y grave, se repitan las mismas escenas y dificultades. Con mayor organización ciudadana y mejor planificación de las ciudades, esa sola fuerza sería mayor y estaría mejor orientada.
Nuestros ancestros edificaron sus ciudades y centros ceremoniales en los desiertos, en las laderas o en las partes altas de los cerros y montañas. Su respeto por la Pachamama, -y de ahí el Pago a la Tierra que se realiza en las minkas del colegio-, era tal, que no tocaban ninguna porción de campo útil para la agricultura o la ganadería. Nuestra así llamada civilización, hace usufructo de zonas de alto riesgo y utiliza económicamente los valles y quebradas, donde osa construir ciudades, destruyendo los campos de cultivo o pastoreo y exponiendo a los pobladores a desgracias como las que acaban de ocurrir. Los resultados son dolorosos: 106 muertos o desaparecidos, 150 mil damnificados en todo el país y 210 mil viviendas destruidas, según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), al 04 de abril (Fuente: La República).
La solidaridad sigue vigente. Hoy más que nunca antes o tan igual. Frente a un mundo individualista, egocéntrico y hedonista, donde tener pareciera (y así se le hace creer a la gente) más importe que ser; la solidaridad, la reciprocidad, la cooperación desinteresada, el compartir vida y recursos con los demás, es la alternativa.
Entre el inicio del año escolar y la minka que ya está a puertas, el Día Mundial del Agua (22 de marzo), la Hora del Planeta (25 de marzo) y el Día Mundial de la Salud (07 de abril), nos recuerdan la enorme responsabilidad que tenemos frente a estos temas de interés universal y lo valioso que es nuestro hábitat común: el planeta Tierra y sus recursos (el agua en primer lugar), así como la fragilidad de todo el montaje humano ante la fuerza de la naturaleza y la precariedad de nuestros sistemas de vida ante la falta de agua, por mencionar el recurso más necesario.
La minka y la emergencia nacional, así como estas fechas, mundialmente celebradas, enfatizan el enorme significado y valor de la solidaridad en la vida humana y en la preservación del planeta. Actitudes solidarias favorecen la paz, la reciprocidad y la convivencia saludable.
Como dijo el Dalai Lama en torno a la salud: “Si la mente está ocupada con pensamientos positivos, es más difícil que el cuerpo enferme”.
Saludos a todos. Feliz Minka del colegio.
Usualmente, se realizan cuatro grandes eventos anuales, donde se espera la presencia de la comunidad educativa en pleno: la primera reunión de familias (antes del inicio de clases, fines de febrero o inicios de marzo), la minka escolar (en abril), la celebración del aniversario del colegio (en agosto); y la ceremonia de clausura del año lectivo (en diciembre).
![]() |
| Niños y familiares observando el ritual de Pago a la Tierra con el que suele comenzar la Minka |
La minka del Colegio La Casa de Cartón es una fiesta de trabajo compartido. Las autoridades escolares y los docentes establecen una agenda de acciones necesarias para mejorar algún aspecto del ciclo, del salón de sus hijos o del colegio en su totalidad: pintar o barnizar paredes, carpetas o el muro perimétrico, limpiar la huerta, resanar el mobiliario, contribuir a la decoración del aula o de la escuela, por poner algunos ejemplos. También puede haber talleres de capacitación en áreas de interés para las familias: alimentación saludable, fabricación de objetos útiles con material reciclado, visitas a los Pantanos de Villa para pintar las aves observadas al regresar a la escuela o para ver algún video y reflexionar sobre su importancia en la vida de las aves migratorias, entre otros talleres. Los familiares y sus hijas e hijos van conformando los equipos de trabajo o integrando los grupos para los talleres y proceden a realizar las actividades requeridas.
Mientras tanto, los estudiantes de quinto de secundaria, que conforman la promoción, con el apoyo de sus parientes, preparan los alimentos y bebidas que permitirán brindar las fuerzas para empezar el trabajo, en el caso de los que desayunan en el colegio; o reparar las energías de los participantes y generar un momento de descanso compartido, a la hora del almuerzo.
Las autoridades del colegio convocan a los asistentes en dos momentos clave: al inicio, para organizar las actividades del día y celebrar el pago a la tierra; y hacia el final del evento, para compartir entre todos los resultados alcanzados.
Minka y ayni en la vida comunitaria ancestral y actual
La minka de La Casa de Cartón busca, asimismo, recuperar las antiguas tradiciones comunitarias de nuestros ancestros, donde el trabajo compartido, la solidaridad y la gratitud encontraban cauces concretos para expresarse.
La minka era, y todavía es, el trabajo colectivo que se realizaba y realiza para asuntos colectivos en las comunidades campesinas, donde participan todos los integrantes de la misma. El ayni es, análogamente, el trabajo comunitario pero dirigido a una familia en particular. Minka y ayni representan una modalidad de relación reciproca donde todos se ayudan entre todos. Las leyes de reciprocidad e intercambio que contienen, configuraron y configuran la solidaridad comunitaria de los pueblos ancestrales y rurales del Perú. Viene a ser el equivalente de lo que nos enseña ese tradicional cuento de la “Sopa de piedra”, donde la persona que no tiene más que la olla sin nada qué cocinar, pasa casa por casa pidiendo una colaboración y los demás, van aportando una cebolla por ahí, una zanahoria por allá, hasta que se prepara y sirve, para todos los colaboradores, una exquisita sopa con variados vegetales.
![]() |
| Los ciudadanos andinos y amazónicos, desde antes del Tahuantinsuyo hasta nuestros días, mantienen vigentes las leyes de reciprocidad contenidas en el ayni y la minka o minga. |
Minka y ayni constituyen modalidades de trabajo dentro de la organización económica de las comunidades rurales andinas y amazónicas. “Si yo no ayudo, nadie me ayuda y si nadie me ayuda no puedo vivir. La comunidad me necesita y yo necesito a la comunidad”; vendría a ser la idea de fondo, de tipo económico, que se encuentra en el sustento de ambos tipos de trabajo. Pareciera romántica a nuestros ojos, pero es un estilo íntimamente ligado a la supervivencia.
Para profundizar un poco más en estos conceptos, haga click aquí y accederá al documento “Organización económica inca: minka, ayni y mita”, tomada de la página historiacultural.com.
Los valores que se evidencian en las minkas, ya sean las ancestrales, las actuales en las comunidades campesinas o las escolares, son, a saber: la solidaridad (valor supremo del colegio), la reciprocidad, la cooperación mutua, la ayuda multilateral entre personas o grupos de personas, el sentimiento de pertenencia a una colectividad; el vislumbrar lo particular dentro de una comunidad, así como el visualizar el impacto de valores colectivos en cada persona en particular. Incluso hay quienes plantean que la espiritualidad andina se enaltece con la práctica de la minka y el ayni dado que significa anteponer las necesidades colectivas o de otros, antes que los intereses personales. Ese desprendimiento dignifica a la persona y se plasma en un servicio útil y desinteresado . Sin embargo, insistimos que es una estrategia de supervivencia, ya que las personas y las autoridades, ya sea en la minka familiar o en la comunitaria, se apoyan mutuamente en actividades que no pueden realizar individualmente o en grupos pequeños.
Vigencia de la Solidaridad
Durante la reciente “Emergencia Nacional”, causada por el desborde de ríos y generación de huaycos en distintos lugares de nuestra patria, especialmente en la costa norte y centro del país, y que ahora se extiende a la selva peruana, cabe resaltar, el resurgimiento espontáneo y generoso de la solidaridad como fuente de apoyo entre las personas y grupos, así como de los sentimientos de unión y cooperación mutua para reconstruir las zonas afectadas.
Sobre los desastres que todos hemos visto por la televisión o internet y que, por desgracia, algunos de nuestros familiares, amigos o compañeros de trabajo, han vivido directamente, siendo parte de los damnificados por la cercanía de sus viviendas a los ríos y zonas vulnerables inundadas, se han escrito muchos artículos o se han presentado diversos reportajes con testimonios e imágenes atroces de la destrucción causada por la naturaleza desbordada y por la mala ubicación de viviendas en zonas por donde discurre el agua cuando hay exceso, aunque pasen años sin que se activen estos cauces.
![]() |
| La unión hace la fuerza: Solidaridad en acción. Pobladores y policías ayudándose a cruzar calles totalmente anegadas, por el desborde del río Huaycoloro en Huachipa. (Foto: La República) |
No vamos a insistir en ese aspecto del gravísimo problema recién experimentado, ni de la actuación o no de las autoridades nacionales, regionales o locales involucradas, ni de las fuerzas armadas y policiales, ni de los bomberos y defensa civil, ni de su papel en esta situación tan delicada y comprometedora. Tan solo mencionar que ha habido casos de decidida y eficiente intervención de las autoridades y de los grupos de soporte social mencionados y, en otros lugares, se les ha extrañado, por decirlo con suavidad.
Queremos enfatizar más bien, el aspecto solidario, positivo y humano dentro de este desolador escenario que hemos sufrido. Como pocas veces se ha visto, se ha movilizado toda la población para ayudar a los damnificados: mediante colectas o entrega voluntaria de tiempo y esfuerzo, la gente ha apoyado a los demás a superar o paliar el horrendo trance. Parecía incluso que el Perú se había unido, que como dicen los slogans del gobierno, el “Perú, (era/es) una sola fuerza”. Si a las manifestaciones de solidaridad les sumáramos planificación y organización, cualidades de una democracia participativa, se podría evitar que año a año, siendo éste el más intenso y grave, se repitan las mismas escenas y dificultades. Con mayor organización ciudadana y mejor planificación de las ciudades, esa sola fuerza sería mayor y estaría mejor orientada.
Nuestros ancestros edificaron sus ciudades y centros ceremoniales en los desiertos, en las laderas o en las partes altas de los cerros y montañas. Su respeto por la Pachamama, -y de ahí el Pago a la Tierra que se realiza en las minkas del colegio-, era tal, que no tocaban ninguna porción de campo útil para la agricultura o la ganadería. Nuestra así llamada civilización, hace usufructo de zonas de alto riesgo y utiliza económicamente los valles y quebradas, donde osa construir ciudades, destruyendo los campos de cultivo o pastoreo y exponiendo a los pobladores a desgracias como las que acaban de ocurrir. Los resultados son dolorosos: 106 muertos o desaparecidos, 150 mil damnificados en todo el país y 210 mil viviendas destruidas, según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), al 04 de abril (Fuente: La República).
La solidaridad sigue vigente. Hoy más que nunca antes o tan igual. Frente a un mundo individualista, egocéntrico y hedonista, donde tener pareciera (y así se le hace creer a la gente) más importe que ser; la solidaridad, la reciprocidad, la cooperación desinteresada, el compartir vida y recursos con los demás, es la alternativa.
Entre el inicio del año escolar y la minka que ya está a puertas, el Día Mundial del Agua (22 de marzo), la Hora del Planeta (25 de marzo) y el Día Mundial de la Salud (07 de abril), nos recuerdan la enorme responsabilidad que tenemos frente a estos temas de interés universal y lo valioso que es nuestro hábitat común: el planeta Tierra y sus recursos (el agua en primer lugar), así como la fragilidad de todo el montaje humano ante la fuerza de la naturaleza y la precariedad de nuestros sistemas de vida ante la falta de agua, por mencionar el recurso más necesario.
La minka y la emergencia nacional, así como estas fechas, mundialmente celebradas, enfatizan el enorme significado y valor de la solidaridad en la vida humana y en la preservación del planeta. Actitudes solidarias favorecen la paz, la reciprocidad y la convivencia saludable.
Como dijo el Dalai Lama en torno a la salud: “Si la mente está ocupada con pensamientos positivos, es más difícil que el cuerpo enferme”.
Saludos a todos. Feliz Minka del colegio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




































